Planta Calathea makoyana

Calathea makoyana: perfecta para el interior de casa

Solo hay que ver la forma y la tonalidad de las hojas para saber relacionar el nombre común atribuido a esta planta, planta de pavo real. Científicamente se conoce como Calathea makoyana o Goeppertia makoyana, una calathea fantástica para cultivar como planta de interior en espacios bien iluminados.

Su pequeño tamaño y el atractivo de sus hojas hace que sean muchos cultivadores y amantes de la jardinería los que la buscan. De hecho, ganó el premio al mérito del jardín de la Royal Horticultural Society.

En este artículo te enseñamos cuáles son las principales características de Calathea makoyana, consejos sobre su cultivo y a saber identificar algunos problemas relacionados con el exceso de agua, luz o carencia de nutrientes.

Características de la Calathea pavo real

La mayoría de las calatheas cultivadas en interior provienen de la selva brasileña. Está acostumbradas a desarrollarse en zonas con humedad ambiental alta y temperaturas cálidas la mayor parte del año. En el caso de Calathea makoyana, cumple estas mismas condiciones de cultivo, de ahí que en zonas frías se haya adaptado perfectamente a cultivarse en macetas.

Esta planta proviene de Brasil, concretamente del estado de Espírito Santo. Pertenece al género Calathea, de la familia Marantaceae.

OrdenZingiberales
FamiliaMarantaceae
GéneroCalathea
EspecieCalathea makoyana

Físiciamente, Calathea makoyana es una especie ornamental de hoja perenne con un tamaño medio 30 a 40 cm de altura y, en general, porte pequeño con hojas grandes. El atractivo de esta planta se encuentra en las hojas, con un mosaico de dibujos y colores de diferentes tonalidades que caracteriza su nombre común, pavo real o mosaico de catedral.

En ellas, se puede apreciar la parte superior marcadas con tonos de color verde oscuro a lo largo de las nerviaduras y la parte inferior con tonalidades moradas.

Calathea makoyana. Photo by gardenbetty

Recomendaciones de cultivo de Calathea makoyana

Condiciones de crecimiento

En cuanto a las condiciones de crecimiento, dado que requiere una cierta humedad ambiental y temperaturas constantes durante todo el año, se adapta perfectamente al cultivo del hogar, en macetas.

Iluminación

Precisamente por proceder de zonas selváticas de Sudamérica, requiere una luz tamizada, algo que fácilmente podemos conseguir en el interior de casa. No la ubicaremos en ventanas si no en la parte central del salón o cualquier habitación, protegido de rayos solares.

Temperatura

Temperaturas constantes y propias del interior de casa. Por debajo de 15 ºC, la planta detiene su crecimiento, hasta un máximo de 32-35 ºC, una horquilla muy fácil de conseguir en casa, donde una media de 20-26 ºC durante todo el año es prácticamente ideal.

Humedad

En general, Calathea makoyana va a requerir una humedad ambiental superior a la que normalmente le podemos dar en una vivienda media, salvo que vivamos cerca de la Costa. El ideal marcado para esta planta se encuentra por encima del 70%, un rango que reduce la confortabilidad nuestra.

Por ello, aunque se pueda cultivar sin mayores problemas, vigilaremos que los bordes no se vuelvan marrones y crujientes, síntoma de falta de humedad, para el cual, lo evitaremos utilizando un humidificador cercano a la planta o simplemente bastará con una pulverización foliar 1 vez o 2 veces por semana con agua destilada.

¿Cuánta agua necesita mi Calathea makoyana?

El riego de este tipo de plantas ornamentales cultivadas en macetas trae de cabeza a mucha gente, ya que el 95% de las veces se riega en exceso. A pesar de ello, Calathea makoyana y, en general todo el grupo de plantas del género Calathea, es bastante resistente a los excesos, aunque conviene moderarlos.

La clave para esta planta es mantener el sustrato ligeramente húmedo, una sensación que, en contacto con la yema de los dedos, no nos deja humedad ni agua en nuestro cuerpo. El equivalente en días de riego para un hogar medio y una temperatura de 20-24 ºC es de 1 riego por semana durante primavera y verano y 1 riego cada 15 días en otoño e invierno.

Quizá, en viviendas con baja humedad y temperaturas más altas, tendremos que regar 2 veces por semana, pero con menor dosis de agua.

Y ya puestos, hablando de dosis de agua, el equivalente para cada riego es de 1/8 parte del volumen de una maceta. Una Calathea de tamaño medio requerirá macetas de 3 a 5 litros de volumen, siendo el equivalente en agua 375 o 600 ml por planta.

Si el sustrato está bien elegido y la maceta tiene buenos agujeros en el fondo, deberá drenar cerca del 10% del agua sobrante, algo positivo para reducir la acumulación de sales en la tierra.

Recomendaciones de abonado

Las plantas ornamentales cultivadas en maceta también requieren recuperar nutrientes en el sustrato, ya que la simbiosis con microorganismos (principalmente bacterias y micorrizas), se encuentra limitada por cuestiones lógicas.

Por ello, el aporte de nutrientes a través de fertilizantes líquidos o sólidos se recomienda aplicarse al inicio de primavera, coincidiendo con el aumento de la luz solar y la brotación de nuevas hojas.

Si quieres ganar comodidad, el uso de fertilizantes sólidos en forma de gránulo es una buena alternativa para tu Calathea makoyana. Se aportan 1 vez al mes en torno a 10-20 gramos por maceta y se repite mensualmente hasta final de verano. Recomendamos una mezcla tipo NPK 12-8-16 con micronutrientes, bastante completa y con mayor aporte de potasio.

Si, en cambio, te gusta cuidar el más mínimo detalle, el uso de fertilizantes líquidos junto con el agua, facilita la disponibilidad de nutrientes de una forma más rápida. Se recomiendan a una dosis media de entre 1-2 ml/litro de agua. Una relación parecida al caso anterior es ideal, sin mucho nitrógeno, ya que no nos interesa hojas extremadamente grandes que hagan perder la simetría de la planta.

Tipo de sustrato

El sustrato propio para el género de plantas Calathea es aquel que guarde relativamente bien la humedad y se valore muy bien la fertilidad. Por ello, la mezcla de sustrato universal junto con humus de lombriz es ideal, pudiendo mejorar aún más esta mezcla con un poco de fibra de coco.

Algo parecido a la siguiente mezcla:

  • Sustrato universal: 50%
  • Humus de lombriz: 30%
  • Fibra de coco: 20%

Preferimos el uso de pH ligeramente ácido (algo común en la mayoría de ellos), donde el hierro y otros micronutrientes se van a mantener disponibles para su absorción por las raíces. Lo dicho, sustrato esponjoso (fibra de coco), de consistencia media (sustrato universal) y rico en nutrientes (humus de lombriz).

Problemas relacionados con el cultivo de Calathea makoyana

Las condiciones del hogar pueden llegar a ser ligeramente hostiles para una planta que requiere mucha humedad ambiental y luz tamizada. Muchos amantes de las plantas cometen el error de relacionar la humedad ambiental con el sustrato empapado, por lo que riegan en exceso y terminan pudriendo la planta en un plazo corto de tiempo.

Vamos a ver cuáles son las situaciones reales donde nuestra Calathea makoyana puede estar pasándolo mal y las posibles soluciones.

Calathea con hojas marrones

Hojas marrones puede ser un síntoma de exceso de agua o justamente lo contrario. Para ello diferenciaremos 2 situaciones claras:

Hojas marrones y blandas

Hojas marrones, con aspecto decaído, pérdida de turgencia (las hojas no son capaces de mantener la firmeza) y aspecto blando es síntoma de exceso de agua.

Lo primero que tenemos que hacer es oxigenar el medio, preferentemente ubicando la maceta en una zona con mayor iluminación o temperatura. Además, con ayuda de un palillo o cualquier elemento fino y delgado, moveremos el sustrato tratando de oxigenarlo y ayudar a que el agua sobrante se seque con mayor rapidez.

Si el sustrato no estaba previamente contaminado por hongos vasculares, la planta se podrá recuperar con cierta facilidad. En cambio, ante sustratos encharcados y con falta de oxigenación, hongos como Phytophthora aprovechan para avanzar por el sistema vascular de la planta y bloquear la circulación de savia, acabando con la planta en un corto espacio de tiempo.

Frente a esta enfermedad, puedes utilizar la materia activa conocida como Fosetil-Al, la más efectiva para controlar este hongo, aplicado tanto en riego como en pulverización foliar. También puedes combinarlo con el uso de cobres.

Siempre es recomendable evitar a toda costa el exceso de humedad. La solución es complicada.

Hojas marrones y crujientes

Justamente lo contrario a los párrafos anteriores. Hojas marrones y crujientes, con aspecto pajizo, puede significar un exceso de luz o falta de humedad en el ambiente y también en el sustrato.

Solucionar este problema es mucho más sencillo que el caso anterior. Bastará con aumentar la dosis de riego, reducir la disposición a la luz (y mucho más al Sol directo, nunca recomendado) y aplicar agua foliarmente con un pulverizador para aumentar la humedad del ambiente.

Hojas amarillas

Hojas amarillas en Calathea makoyana puede ser el paso previo a un exceso de agua, antes de ponerse marrones. Sin embargo, si llevamos un exhaustivo control del riego, una carencia de nutrientes (nitrógeno o hierro) puede afectar a la coloración de las hojas.

Aunque esta planta no requiere mucha luz, condiciones excesivamente sombrías también provocará la pérdida de clorofila de la planta, volviéndose las hojas algo amarillas y aspecto decaído. Sin embargo, este proceso es lento.

Aplicar fertilizante, aumentar la disposición de luz y controlar muy bien el exceso de humedad hará recuperar tu planta a plenas condiciones.

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Fotografía de portada: David J. Stang.

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