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Haworthia fasciata

Haworthia fasciata: guía de cultivo de la planta cebra

La planta cebra o, como se conoce científicamente, Haworthia fasciata, es muy conocida dentro del cultivo de plantas en el interior y en macetas. Esta especie suculenta, de mínimos cuidados, tiene un atractivo aspecto ornamental para disponer dentro de casa y en cualquier sitio iluminado.

Su popularidad ha ido en crecimiento en los últimos años dado que las grandes superficies o hipermercados cada vez dedican más espacio al cultivo de plantas, donde las suculentas como la planta cebra son muy económicas y fáciles de vender.

Una vez la has adquirido, este artículo tiene el interés de enseñarte cuáles son los sencillos cuidados de Haworthia fasciata y su mantenimiento. Ya te anticipamos que, cuanto más la cuides, menos te durará…

Características principales de la planta cebra (Haworthia fasciata)

Descripción

Haworthia fasciata es considerada una planta suculenta de pequeño tamaño. La altura normal de la planta está comprendida entre 10 y 15 cm, rara vez superando esta longitud. La peculiaridad de la planta cebra es su forma de roseta, bastante común en este tipo de plantas, pero con hojas triangulares y muy carnosas.

Físicamente guarda un parecido aproximado a la planta Aloe vera, aunque es más pequeña, con tonalidades verdes diferenciadas y unas pequeñas espinas que no terminan en punta y no hacen ningún tipo de daño.

Se conoce como planta cebra dado que en la parte externa de las hojas presenta pequeñas líneas blancas que crean un ligero efecto de piel de cebra con colores blancos y verdes. 

Floración

Como es habitual en muchos cactus, de la parte central de la roseta de la planta cebra aparece una inflorescencia que suele superar en tamaño al de las hojas. En este caso, suele tener una longitud media de 30 cm, con un tallo recto y carnoso, donde en la parte final se abren flores agrupadas de pequeño tamaño y aspecto tubular.

Subvariedades de Haworthia fasciata

Actualmente podemos encontrar dos subvariedades o cultivares de Haworthia fasciata:

  • H. fasciata var. fasciata: suele ser la más habitual y fácil de encontrar, donde casi toda la planta es de color verde intenso.
  • H. fasciata var. browniana: con un tamaño idéntico, presenta diferencias en las hojas, con tonalidades marrones.

Planta Haworthia fasciata

Especies del género Haworthiopsis 

Aunque su nombre sea complicado de pronunciar, este género de plantas suculentas y origen sudafricano es bastante utilizado como ornamental en el mundo occidental, especialmente por su reducido mantenimiento.

La mayoría de plantas de este género son cultivables en interior y en macetas, por lo que si sientes curiosidad, puedes ver fotos de cada una de ellas para decidirte por una.

  • Haworthiopsis attenuata
  • Haworthiopsis coarctata
  • Haworthiopsis fasciata
  • Haworthiopsis glauca
  • Haworthiopsis longiana
  • Haworthiopsis reinwardtii
  • Haworthiopsis limifolia
  • Haworthiopsis koelmaniorum
  • Haworthiopsis granulata
  • Haworthiopsis tessellata
  • Haworthiopsis venosa
  • Haworthiopsis woolleyi
  • Haworthiopsis nigra
  • Haworthiopsis pungens
  • Haworthiopsis scabra
  • Haworthiopsis viscosa
  • Haworthiopsis bruynsii
  • Haworthiopsis sordida

La especie más parecida a la planta cebra es Haworthiopsis attenuata, ya que presentan mismo aspecto y color. Sin embargo, tiene pequeñas diferencias en los tallos, donde la cara interna no presenta rugosidades como sí lo hace la planta cebra, así como una disposición de hojas algo más curvadas.

Leer más: cactus con flores para cultivar en terrazas.

Guía de cuidados de Haworthia fasciata

En términos generales, Haworthia fasciata es una planta suculenta muy fácil de cuidar. Enemiga de los riegos y de sustratos muy hidratados. Suele cultivarse en macetas con un tamaño reducido para que sus raíces queden más concentradas, con la función principal de sostén de la planta.

Ubicación y ambiente idóneo para la planta cebra

Temperatura

Tolera diferentes rangos climáticos, pero generalmente necesita ambientes cálidos y con baja humedad ambiente. Se puede cultivar perfectamente en el interior de casa o en el balcón o terraza en los meses de primavera y verano.

Haworthia fasciata entra en una especie de reposo de invierno, prácticamente sin crecimiento y con reservas de agua y nutrientes acumulados. Para ello, necesita un poco más de frío. Si vives en una zona cálida, con inviernos suaves, puedes tenerla en el balcón. Sin embargo, si vives en la zona norte con más frío, ubícala en la zona más fría pero en el interior de casa.

Iluminación

La planta cebra necesita grandes dosis de luz, por lo que debes de buscar una habitación bien iluminada si la quieres cultivar en el interior de tu casa.

En el exterior, puede recibir Sol directo en los meses de primavera e inicio de verano, pero en julio y agosto, con temperaturas muy altas y Sol directo, puede perder su verdor original, volverse un poco más amarilla y sufrir pequeñas manchas. Por ello, será mejor buscar una zona de semi sombra, eso sí, siempre con mucha luz.

Haworthia fasciata en maceta

Tipo de sustrato

En este tipo de plantas suculentas, es muy importante disponer un tipo de sustrato de fácil drenaje, compuesto por arenas gruesas, algo de materia orgánica o incluso materiales inertes muy porosos, como perlita o vermiculita. Aunque puedes preparar este sustrato tú mismo, también puedes comprarlo ya preparado en tiendas especializadas.

Recuerda que el drenaje es muy importante en esta planta, ya que sus raíces son muy sensibles al exceso de humedad, pudriéndose de forma acelerada y apareciendo manchas pardas en la base, señal de pudrición, las cuales tienen difícil solución.

Riego 

El riego en las plantas suculentas es el principal problema, ya que tendemos a regarlas más de lo que realmente lo necesitan. Haworthia fasciata se ha acostumbrado desde su origen a acumular grandes reservas de agua en sus hojas, preparadas para optimizar el líquido elemento y reducir pérdidas por evaporación.

Por tanto, los riegos deben reducirse al mínimo posible:

  • Riegos en primavera y verano: 1 vez por semana, siempre con sustrato totalmente seco.
  • Riegos en otoño e invierno: 1 riego cada 15/20 días, siempre con sustrato totalmente seco.

Recuerda que nunca se debe regar si todavía palpas con los dedos cierta humedad en el sustrato. Si cumples esta norma, disfrutarás de esta planta (y, en general, de todas las suculentas), durante muchos años.

Abonado

El crecimiento de Haworthia fasciata es lento, llegando a un máximo de 15 cm de planta. Si percibes que está un poco amarilla (y no es por falta de luz o exceso de agua) o falta de crecimiento, es recomendable abonar en primavera y verano con fertilizante líquido especial para cactus y suculentas.

En general, se riega con fertilizante 1 de cada 3 riegos en primavera y verano (cada 3 o 4 semanas, aproximadamente). Al final del artículo te recomendamos algunos de ellos que funcionan muy bien.

Trasplante y multiplicación

Por ser una planta de crecimiento lento, no tendrás que realizar el trasplante muchas veces. En cuanto la maceta se quede algo pequeña, puedes cambiarla a una más grande a finales de invierno o inicios de primavera. Recuerda introducir un nuevo sustrato para recuperar sus propiedades de drenaje, materia orgánica y nutrientes.

En cuanto a la multiplicación, la forma más sencilla es realizarla por esquejes, como es habitual en las suculentas. Es una forma fácil y rápida de obtener plantas idénticas.

Para ello, cortamos una de las hojas con una longitud de 5 cm, dejamos secar la herida durante 48 horas para evitar que pierda savia, y plantamos en una maceta con sustrato para suculentas, manteniéndolo ligeramente hidratado.

Otra forma de multiplicación es esperar a que Haworthia fasciata produzca hijuelos en forma de rosetas alrededor del tallo. Estas pequeñas plantas son fáciles de separar a la madre y ya cuentan con pequeñas raíces para llevarlas de forma independiente a otra maceta.

Leer más: 7 plantas de interior con flor para disfrutar en casa.

Plagas y enfermedades de Haworthia fasciata

Plagas e insectos chupadores

El enemigo número 1 de insectos chupadores en las plantas suculentas son las cochinillas algodonosas. Por el color verde de las hojas, es fácil de identificar, ya que crean un gran contraste con el blanco de este insecto chupador inmóvil.

La forma más sencilla de eliminarla es pasar un paño de algodón con un poco de alcohol o agua oxigenada impregnada, retirando cualquier resto de cochinilla.

Si tienes muchas plantas y no quieres perder mucho tiempo en esta operación, también recomendamos el jabón potásico aplicado de forma foliar y con un mínimo de 3 repeticiones cada 5 días.

Enfermedades

Y si hablamos de hongos, el enemigo público número 1 de este tipo de plantas son los hongos de cuello y raíz, los cuales tienen una especial predilección por los sustratos y ambientes húmedos.

Cuando aparecen este tipo de hongos por tener el sustrato encharcado, la solución es complicada, ya que crean manchas pardas sobre el cuello de la planta que rápidamente se extienden y bloquean los canales de savia. Se tiene que dejar secar el sustrato lo más rápido posible e introducir cobres para que creen un efecto secante.

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