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Árbol de júpiter

Cuidados del Árbol de Júpiter (Lagerstroemia indica)

Hay floraciones y floraciones. Más o menos intensas, más o menos coloridas, más o menos abundantes… Pero ¿¡te imaginas un árbol con una floración majestuosa, abundante, colorida e intensísima!? El árbol de Júpiter (Lagerstroemia indica) es la respuesta.

Características y hábitat del árbol de Júpiter

Como siempre, empezamos por el nombre científico que nos da pistas muchas veces sobre el origen. En este caso, no iba a ser menos. El apellido nos «indica» que su procedencia pudiera ser ¿La India? Pues sí, pero también China, Japón… es decir, el continente asiático en general.

Hoy en día su distribución es mundial y absoluta. Esto nos dice una cosa importante. Su rusticidad en cuanto a clima y suelo es absoluta. Ya  nos gustaría que los cultivos del huerto fueran tan fuertes como el árbol Júpiter.

El género Lagerstroemia

Es un género de plantas perteneciente a la familia Lythraceae con relativamente pocas especies. Aunque se calcula que puede haber unas 13o, en realidad aceptadas hay solo 23. El resto son sinónimos o simplemente no están clasificadas todavía.

Todas ellas se caracterizan por tener un tronco de corteza lisa y una madera dura y flexible, muy trabajable y por ende, apreciada para ebanistería y fabricación de muebles. De hecho cuando se vende madera de esta especie, en realidad se saca de más especies del género Lagerstroemia. No sólo del árbol de Júpiter. Luego ahondamos más en este asunto.

¿Es un arbusto grande? ¿o un árbol pequeño?

Pues hay división de opiniones porque el porte es muy mixto y al final dependerá mucho de las podas de formación y mantenimiento. Si quieres un árbol, lo podarás con tal fin. Si quieres un arbusto, idem.

De forma natural, acaba siendo una especie de árbol de porte bajo multitallo. Esto quiere decir que el tronco se forma de dos o tres tallos o ramificaciones que nacen del suelo. Me recuerda un poco a la formación del olivo en dos o tres pies. De hecho el olivo es también un árbol de porte bajo.

Es una especie de hoja caduca. Puede alcanzar alturas de 6-8 metros máximo pero no es lo habitual. La base de su gran floración reside en que es una especie que forma una copa muy ramificada lo que le da un gran volumen de yemas por unidad de volumen.

Características morfológicas del árbol de Júpiter

Es un árbol muy atractivo en todas sus estaciones. Sus hojas verdes, en otoño tornan típicamente a amarillos ocres y marrones, dándole mucho atractivo. En invierno, aunque quede desnudo, también resulta muy interesante por el color de su corteza lisa de un marrón claro que a veces pudiera tirar hacia tonos ligeramente rosados. Es un árbol que muda la corteza anualmente. Le pasa como al plátano de sombra aunque en este caso se desprende más por escamas dejando ver muchos colores.

La inflorescencia que es lo que nos importa verdaderamente del árbol de Júpiter es una panícula de flores de un rosa muy intenso, muy saturado. Pueden ser de otros colores como blanco o rosa palo, muy claro, pero lo habitual es el rosa. Una panícula es una estructura floral ramificada hacia el ápice con numerosas flores. El racimo de uvas es el ejemplo más típico de panícula.

Árbol de Júpiter flores
Foto de khoibinh

Es de crecimiento lento. Su altura máxima que no es mucha, la alcanza entre los 20 y 40 años. Aunque no son muchos años, teniendo en cuenta el tamaño, no es rápido precisamente. Este crecimiento lento hace que su madera sea densa, de una calidad extraordinaria para su aplicación en ebanistería. Es muy apreciada por ello. Le pasa un poco como al boj (Buxus sempervivens). Crecimiento lento implica muchas veces maderas duras y densas.

Hablemos de su madera. Calidad y colores

Consultando wood-database vemos el tipo de madera que es.

Es una madera ligeramente áspera de color dorado a marrón rojizo. Como toda madera, los colores tienden a oscurecerse con el tiempo y la luz. Tiene un buen brillo natural. El grano o veta suele ser recto lo que hace que su trabajabilidad sea buena.

Hay ejemplares que con la edad consiguen vetas más rizadas y allá donde haya nudos, el cepillado y trabajado de esas zonas será más duro, como en cualquier madera.

Está considerada como moderadamente duradera a la putrefacción y descomposición y tiene una resistencia media al ataque de insectos.

Es fácil de trabajar y no tiene un olor característico como pueda tener el roble por ejemplo. Es empleada en ebanistería, muebles de todo tipo y construcción de barcos.

Árbol de júpiter madera
Color y veta de la madera del Árbol de Júpiter

Condiciones de cultivo y cuidados del árbol de Júpiter

Temperaturas e iluminación

Una vez que has visto el mapa de su distribución podríamos pensar que su rusticidad es extrema, pero en realidad no mucho más que otros árboles caducifolios.  Puede soportar heladas fuertes y consistentes en el tiempo durante su letargo invernal. Es un árbol que puede estar en un rango de rusticidad 7 o incluso 6 según la escala de rusticidad del USDA. Esto significa que puede soportar heladas de -15ºC durante el invierno.

Necesita exposición directa al sol para su crecimiento y floración óptimos, pero también por una cuestión de humedad ambiental y de suelo. Es propenso a sufrir enfermedades criptogámicas si el ambiente o el suelo es muy húmedo, por lo que la exposición directa al sol permite un ambiente más seco que las zonas umbrías.

Suelo y abonado

Tiene alta tolerancia a distintos tipos de suelo:

  • pH: Puede ser neutro, ligeramente ácido o básico. Tolera bastante bien los suelos calizos (básicos).
  • Textura: Se adapta bien a suelos francos, o algo arenosos y profundos. Soporta mal los arcillosos y pesados. De hecho, es casi el único factor de suelo con el que hay que tener cuidado. El drenaje es realmente importante. El exceso de agua en el suelo trae consigo enfermedades fúngicas como el oídio; el más temido por el árbol de Júpiter.

Sobre el abonado no hay que complicarse la vida. Una aportación de materia orgánica en forma de mantillo suele ser suficiente. También podemos hacer uso de abonos específicos para flor, dándole un empujón justo antes del momento más explosivo.

arbol de jupiter

Riego

Visto que el drenaje es importante y el exceso de agua perjudicial, haremos un riego moderado. Hay que dejar que el suelo se seque entre riego y riego. En invierno, dependiendo del clima, puede ser un riego semanal o quincenal y en verano se puede aumentar la frecuencia al doble. hasta dos veces por semana en función de las precipitaciones y las temperaturas.

Poda

Soporta bien la poda. Este es un factor determinante junto con su floración y rusticidad para convertirse en un ornamental del top 20. En la poda de formación podemos intentar darle forma de árbol o arbusto según lo que queramos. La poda de mantenimiento a finales de invierno favorece mayor ramificación, más densidad de copa, mayor vigor y floraciones mucho más explosivas.

La poda anual a finales de invierno es un deber más que una opción.

La poda anual a finales de invierno es un deber más que una opción.

El árbol de Júpiter también como bonsái o maceta

Volvamos a resumir las características:

  • Crecimiento lento.
  • Madera de gran calidad.
  • Soporta bien las podas.
  • Es bastante rústico.
  • Gran belleza por su floración, carácter caducifolio y su tronco.

Si sabemos un poco de qué va el arte del bonsái nos daremos cuenta enseguida de que el árbol de Júpiter es idóneo para ello. Sólo tenemos una pega. El recipiente para el sustrato.

Recordemos que es un árbol que soporta mal la humedad y justamente los recipientes de bonsái o las macetas suelen retener más la humedad, sobre todo si están esmaltados (tapamos el poro del barro cocido y la humedad se queda dentro).

Buscaremos un sustrato con muy buena capacidad de drenaje. Para bonsáis, el pomice, la perlita mezclada con sustrato de akadama  o mezclas de Kiryuzuna son habituales para tener un suelo aireado, esponjoso y con buen drenaje.

Hay que asegurarse de que la bandeja o maceta tenga salida de agua en la parte posterior para que no encharque. Así evitaremos la asfixia radicular por exceso de agua y las enfermedades fúngicas.

El árbol de Júpiter además necesita suelos profundos, sus raíces ahondan bastante y esto en un bonsái no es precisamente una característica. Tendremos que buscar una maceta lo más honda posible dentro de las posibilidades aunque podemos forzar un poco la máquina. No pasa nada.

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