El cultivo del rosal

Cultivo del rosalUn rosal hecho y derecho, como debe ser

Nos encontramos con uno de los grandes cultivos de aprovechamiento puramente ornamental. Hemos dedicado muchos artículos especializados al rosal pero hasta ahora no los habíamos agrupado en uno. Hoy aprenderemos los secretos de su cultivo y las necesidades de cada punto (como estamos acostumbrados a contároslo) para sacar el máximo provecho a tu rosal.

Aunque actualmente gracias a algunos reconocidos cocineros podemos ver como se pueden aprovechar las hojas del rosal para realizar estupendos platos de alta modernidad, el rosal ha tenido desde sus inicios características ornamentales. Es un cultivo muy agradecido que producen una de las flores más conocidas y vistosas que podemos ver en un jardín.

Es tan famosa que da nombre a una de las familias más importantes de la botánica, ya sea por motivos económicos, por el número de especies o por la importancia de éstos (manzano, peral, albaricoque, almendro, melocotonero, ciruelo, y un largo etcétera). ¿Sabes de cuál estamos hablando? ¡De las Rosáceas!

¿Y qué hay del clima, del suelo, del riego, de sus problemas…? Vamos a verlo ahora mismo y a ayudarte a plagar tu huerto de rosales.

El clima en el cultivo del rosal

El rosal, y lo veremos cuando hablemos del suelo, es un cultivo rústico (bastante susceptible a enfermedades, pero en general rústico). Se cultiva en climas cálidos donde se desarrolla de forma óptima cuando las temperaturas se sitúan entre los 15 y 25 ºC. Una variación de estas temperaturas en su época de crecimiento repercute en su desarrollo, pero no supone una pérdida del cultivo. Hay que tener cuidado con las heladas intempestivas, sobre todo cuando tenemos tallos jóvenes y desarrollo floral. Las podas invernales ayudan a pasar las épocas más frías, pero es importante proteger las raíces para el futuro crecimiento de la planta. Hay varias opciones, como  aporcar la tierra sobre el tallo, el acolchado o mulching, el BRF (¿no sabes de qué se trata?) etc.

rosales

Características del suelo. ¿Cómo ha de estar preparado nuestro jardín?

Las características del rosal hacen que se considere un cultivo rústico. Sin embargo, esto no quiere decir que para tenerlo en óptimas condiciones no tengamos que regar, abonar, podarlo, etc. Se refiere a que se adapta a gran variedad de suelos, y más aún cuando se selecciona correctamente la variedad y el injerto.

De entre toda esta gran variedad de suelos a los que se adapta el rosal, hay un tipo que es el más indicado, y es aquel suelo profundo, fértil, de textura limosa y pH básico.

¿Cómo tiene que ser el riego?

Dependiendo de la variedad de rosal que tengas, aguantarán más o menos bien las épocas de sequía. Sin embargo, se reduce mucho su crecimiento y desarrollo de flores. Hay que dedicarle especial interés en el riego en las épocas de calor, en la producción de botones florales y especialmente en los primeros meses de vida del cultivo, cuando las raíces aún son pequeñas. En invierno por ejemplo, cuando hacemos una poda intensa (la veremos más tarde) las necesidades de riego son muy reducidas. En verano, cuando llega el calor y los días soleados, no hay que descuidar los riegos y proporcionar un entorno húmedo si queremos sacar el máximo partido a nuestro rosal. Eso sí, ¡siempre sin encharcar!

Abonado del rosal

El abonado desarrolla un papel importante en el cultivo del rosal. Tanto, que hace tiempo le dedicamos un artículo donde relacionábamos el papel de cada uno de los elementos minerales. Puedes echarle un vistazo aquío si tienes alguna duda, puedes preguntarlo en nuestro foro.

La poda e injerto del rosal

poda de rosales en el huerto

Un mantenimiento importante para garantizar el crecimiento, desarrollo y forma del rosal es garantizar una poda correcta. Encontraréis muchos libros relacionados con la poda del rosal. Nosotros hicimos un pequeño artículo donde matizábamos los principales puntos a seguir en la poda del rosal.

También es importante la técnica del injertado, como método de propagación vegetativa de rosales. Es uno de los métodos más utilizados para conseguir nuevas plantas con las mismas características que su “madre”, pero es complicado si no se tienen los conocimientos necesarios. No te preocupes, nosotros te ayudamos a conocer los tejemanejes del injerto del rosal.

Plagas y enfermedades del rosal

El rosal es un cultivo bastante vulnerable a plagas y enfermedades. Sobre todo a enfermedades. Prácticamente si no ponemos remedios preventivos, sufriremos el ataque desafortunado de hongos que se instalarán en tu rosal, algunas veces sin remedio. Si eres de los afortunados que tienen en su huerto los rosales desde siempre limpios de enfermedades ¡queremos que nos lo cuentes!

¡Un saludo! nos vemos el próximo día aquí en Agromática!

El cultivo del rosal
5 (100%) 1 vote

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Next ArticleLista de especies invasoras