Cactus Aloe ferox

Cómo cultivar Aloe ferox en nuestro jardín

El Aloe ferox,vulgarmente conocido como «Aloe feroz» está dentro de la familia de las Aloe, y es muy parecido visualmente al Aloe vera que todos conocemos. Es nativo de la región de África, pero crece en muchísimos ambientes. Si quieres conocer algunas cosas del Aloe ferox y tienes interés por saber cómo se cultiva, ¡vamos a ello!

Características principales de Aloe ferox

El Aloe ferox nace de un tallo simple, es de crecimiento lento, pero si tiene las mejores condiciones de cultivo (seguro que sí) puede llegar a alcanzar los 2 metros de altura.  El aspecto es parecido al del Aloe veracon hojas carnosas que pueden llegar al metro de longitud y con dientes espinosos a ambos lados. Lo curioso del Aloe ferox son las inflorescencias de color naranja que florecen vistósamente y son visibles desde lejos. Su nombre vulgar de «feroz» viene por los dientes de sus hojas y por los daños que puede causar si nos rozamos sobre ellas.

Es una planta endémica de Sudáfrica, en la que crece de forma natural sobre lugares secos, rocosos y sobre matorrales. En tu jardín puedes hacer lo mismo. Crear un macizo de rocas de especies cactáceas o alrededor de muros o vallas.

Cultivo de Aloe ferox

Guía de cuidados de Aloe ferox y mantenimiento en el jardín

El clima y suelo idóneo 

Como cualquier planta de hojas carnosas requiere una exposición directa al sol. Piensa que sus orígenes son africanos y todos conocemos el clima del continente. El Aloe ferox resiste grandes temperaturas y a su vez también es capaz de aguantar temperaturas frías.

El suelo deberá ser algo ácido. Si es alcalino prueba añadir materia orgánica para mejorar las propiedades del terreno.

Forma de riego

Es una planta de desierto y posee los mecanismos para sobrevivir sin problemas en él. Sus hojas gruesas acumulan líquidos para mantenerse vivas en invierno sin ningún riego. Nada más que con la lluvia puede sobrevivir sin problemas.

En verano, por contra, si es necesario que apliquemos algún riego. Cuando el suelo empiece a secarse aplicaremos un riego no muy abundante sobre el Aloe ferox, y repetiremos cuando se vuelva a secar la tierra. Poco a poco, con el fin del calor de verano y la llegada de invierno, iremos reduciendo la cantidad y la frecuencia de riego hasta eliminarlo en su totalidad en la época fría.

¿Es necesario abonar?

Aunque en algunas informaciones mencionan que no hace falta abonarlo, sin embargo, en la época de crecimiento conviene abonar con compost o estiércol, sobre todo en la época de floración. Normalmente el Aloe ferox acostumbra a crecer en zonas rústicas y salvajes, pero eso no quiere decir que la incorporación de materia orgánica no vaya a beneficiarle.

La multiplicación

Normalmente esta planta se multiplica a través de semillas. Mediante este método se producirán variaciones de la planta madre (mezcla genética de dos plantas). Para ello, seleccionamos las semillas y las sembramos en una bandeja con buen drenaje y sustrato, cubriendo las semillas con arena.

Cuando las semillas comiencen a germinar hay que seguir manteniendo la humedad constante pero sin pasarse, ya que las semillas se podrían pudrir. Una vez hayan alcanzado el suficiente tamaño para trasplante (4 cm aproximadamente), trasladamos las pequeñas plántulas de Aloe ferox a macetas en interior. Todo este proceso llevará nada más y nada menos que 6 meses.

Usos culturales

Aloe ferox se ha cultivado extensamente por sus propiedades medicinales. El jugo de las hojas se ha utilizado desde hace muchos años para fabricar productos cosméticos. Además, como ya comentamos en el Aloe vera, también se usa por sus propiedad curativas para tratar heridas y quemaduras.

Como ves, por su inflorescencia y por su lento crecimiento, hace de Aloe ferox una planta «exclusiva».

4 comentarios en “Cómo cultivar Aloe ferox en nuestro jardín”

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