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Cultivo tuya oriental

Características y cuidados de tuya oriental (thuja orientalis)

Thuja orientalis es un árbol conífero de la familia de las cupresáceas y originario de China. Muy utilizado en jardinería, lo podemos encontrar plantado de forma aislada como árbol ornamental, aunque se usa más frecuentemente como seto o barrera cortavientos, ya que su denso follaje perenne lo hace ideal para este fin.

Su nombre científico es Platycladus orientalis, aunque popularmente es también conocido como tuya oriental, árbol de la vida, ciprés de abanico,  tuja o tuya. El nombre oriental thuja, viene de la palabra china thyou, que literalmente significa «árbol que produce resina».

Características principales de tuya oriental o thuja orientalis

La tuya oriental es un arbusto de crecimiento lento. Su copa, de forma más o menos cónica y de aspecto desgarbado, la forman ramas aplanadas y dispuestas verticalmente. Están repletas de hojas de un vistoso color verde claro, que puede variar en tonos marrones durante los meses más fríos del año, son carnosas y aromáticas, y están compuestas de pequeñas escamas dispuestas en cuatro filas puntiagudas y estrechas con los bordes separados del ramillo.

En el envés tienen unas pequeñas glándulas que producen resina, de ellas se extraen aceites esenciales que son utilizados en la industria farmacéutica y en la elaboración de perfumes.

El tronco, que en su mayor tamaño y solo en ejemplares muy viejos no alcanza más de un metro de diámetro, es recto y tiene una corteza delgada de color marrón rojizo que está cubierta de pequeñas y finas grietas. Cuando el árbol envejece estas grietas se agrandan y hacen que la corteza se desprenda del árbol.

Hacia el final del invierno, principios de la primavera, la thuja orientalis comienza su época de floración. En el mismo ejemplar se producen flores de ambos géneros.

Las masculinas, que tienen forma de diminutas piñas redondeadas y están formadas por 4 a 12 escamas que envuelven de 2 a 4 sacos polínicos de color amarillento, se desarrollan en los extremos de algunas de sus ramas.

Las femeninas se forman en los bordes laterales de las ramas en grupos densos, pero en mucha menos cantidad que las masculinas. Están compuestas por algunas escamas planas y gruesas de color blanquecino. En el centro tienen un pequeño espolón y se abren en forma estrellada, mostrando los ovarios, cuando alcanzan la madurez.

Una vez son fecundadas las flores, sus escamas comienzan a engrosarse mucho más y a formar el fruto, una pequeña y auténtica piña que al principio es azulada y muy carnosa, pero al tiempo que madura su aspecto se vuelve leñoso y de color marrón y es cuando se abren y dejan salir las semillas.

Frutos de Thuja orientalis

Cuidados de la tuya oriental (Platycladus orientalis)

Climatología

A pesar de su origen asiático, thuja orientalis, es un árbol que se acomoda bien en casi cualquier parte, menos en zonas pantanosas o encharcadas. Es capaz de soportar heladas hasta -18° C y temperaturas altas hasta los 40° C.

Es un arbusto que necesita estar en el exterior y se da muy bien en zonas a pleno Sol aunque también puede estar parcialmente a la sombra. Si la plantamos en un jardín, para evitar problemas, es conveniente ubicarla alejada de tuberías unos cinco metros, ya que las raíces podrían romperlas.

Sustrato

No es demasiado exigente en cuanto al tipo de tierra si se planta en el suelo, admite  suelos calizos y arcillosos siempre que no sean demasiado densos, aunque prefiere los suelos neutros o los que tienen un PH ligeramente ácido y que tengan un buen drenaje que evite el encharcamiento.

Si la plantamos en una maceta podemos utilizar un sustrato de cultivo universal al que añadiremos un 20% de perlita o arena de sílice para la correcta oxigenación de las raíces.

Riego

Al ser una planta resistente y a la que no le gustan los suelos encharcados, no necesita demasiado riego, durante el invierno es suficiente regarla una vez a la semana y en verano cada tres o cuatro días. No obstante es conveniente revisar el estado de la tierra porque un exceso de humedad podría pudrir las raíces.

Abono

Con una fertilización anual además de la inicial al plantarla, a base de algún abono específico para coníferas, le aportaremos todos los nutrientes necesarios para su óptimo desarrollo.

Plagas y enfermedades de thuja orientalis

Hay varios insectos que pueden crear problemas a la Tuya oriental, algunos de ellos son los siguientes:

Barrenillos

El Phloeosinus thuja y el Phloeosinus bicolor aunque no afectan demasiado a los ejemplares jóvenes y sanos, si que puede dañar a los más débiles porque llena de pequeños agujeritos el tronco dejándolo vulnerable. El mejor remedio es cortar y quemar las ramas que estén más afectadas y tratar el resto con algún fungicida.

Cochinillas

Le roban el vigor a la planta, ya que se alimentan de su savia. Se remedia con algún insecticida específico para las cochinillas o aplicando una mezcla de aceite de neem y jabón potásico con un pulverizador. Tienes más información sobre cochinillas.

Arañuelas

En las épocas de más calor la Paratetranychus ununguis se alimenta de la savia de las hojas y las seca.  Un buen remedio, más natural que los fitosanitarios, es rociar la planta con una solución de 9 partes de agua por una de alcohol.

En cuanto a enfermedades, la más común es la afectación por hongos, los más habituales son el Seiridium Coryneum cardinale, Cercospora thujina Pestalozzia funerea. El mejor remedio es aplicar algún fungicida rico en cobre.

Guía de multiplicación de la tuya oriental

La tuya oriental se puede reproducir fácilmente por semillas sin tratar sembrándolas al final del invierno, aunque también se puede recurrir a la estratificación para ayudar a que mejore la germinación. Para ello pondremos las semillas en un recipiente que tenga tapa envueltas en algodón, papel de cocina o vermiculita humedecida en agua.

Las mantendremos en la nevera a unos 5 °C durante dos meses, abriendo el recipiente de vez en cuando para renovar el aire. Pasado ese tiempo podremos sembrarlas.

El otro método es por esqueje, aunque tarda bastante en enraizar, seleccionando una rama fina de unos 20 cm. que impregnaremos con algún enraizante en la zona del corte.

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