Análisis de agua de riego

Descifrando un análisis de agua

Aprendiendo a entender los datos de un análisis

La agricultura de precisión pasa por realizar análisis de suelo, agua y de la planta. Sólo así conseguiremos estrujar al máximo el aporte de fertilizantes y el riego que tenemos que hacer. A la larga es bueno para nuestros bolsillos. Como nuestro objetivo es dar a conocer todo lo que podamos acerca de la agricultura, hoy empezamos esta línea de artículos “descifrando” un análisis de agua.

¿En qué nos puede ayudar conocer la calidad del agua de riego?

Un análisis de agua de riego nos dará muchos parámetros interesantes. Uno de los más importantes es su contenido mineral, su pH, las sales que alberga y la conductividad. Sin embargo, no todo se queda en estos datos, también hay otros que, sabiendo entederlos, son importantes para intentar cambiar algunas labores culturales que perjudican al suelo.

Por ejemplo, en cuanto al pH hemos comentado largo y tendido en Agromática, aunque lo hemos estudiado desde el punto de vista de las plantas y del suelo:


Agricultor huerto

+ El ph de las plantas

+ El comportamiento de los nutrientes según el pH

+ Cómo cambiar el pH del suelo


Este último artículo está íntimamente ligado con el pH del agua, pues es la que, a la larga, puede modificar el pH de un suelo, por mucha capacidad tampón que tenga.

Si el pH del agua es básico, con el tiempo, el pH del suelo también lo serán. De nada vale hacer incorporaciones de sulfato de hierro, turba ácida o demás si continuaremos en un futuro añadiendo agua alcalina al suelo.

1ª regla no escrita: un laboratorio puede equivocarse

Aunque hay laboratorios mejores que otros, errar es de humanos, y muchas veces podemos llevarnos sorpresas.  Hay algunos parámetros que nosotros, a pie de campo, no podemos saber con certeza si han sido bien calculador, pero otros sí.

Equivocación análisis de agua

Los cationes (sodio, potasio, calcio y magnesio) y aniones (carbonatos, bicarbonatos, nitratos, sulfatos y cloruros) que muestra un análisis de agua de riego, han de estar equiparados. Es decir, la suma de cationes y aniones debe ser igual a 0, o al menos con un error de menos del 10%. Otras veces se acepta únicamente el 5%, cuando se quiere ser más preciso.

Una diferencia de más del 10% entre aniones y cationes supondría pedir un nuevo análisis en otro laboratorio (o que lo repita el mismo).

Otra forma de comprobar si la conductividad eléctrica está entre unos valores adecuados es ver que la CE (uS.cm-1) dividido por la suma de los valores de aniones y cationes (meq·L) sea equivalente a 100, sin sobrepasar los valores de 110 y 80.

Por ejemplo: imaginemos que la conductividad en el análisis de agua nos da 2.650 (us·cm-1), y la suma de cationes y aniones (meq·L) nos da 26. Si dividimos estos valores obtenemos un resultado de 101,92, un número bastante cercano al 100. Podemos dar por válido dicha conductividad eléctrica.

Los parámetros que vemos al principio del análisis

La mayoría de los análisis de agua dan una serie de parámetros introductorios (antes de pasar al volumen de aniones y cationes de la solución). Éstos suelen ser los siguientes:


  • pH: la acidez o alcalinidad que tiene el agua, medida en la concentración de iones hidronio [H3O]+.
  • Conductividad (CE): la facilidad con la que puede atravesar la corriente eléctrica dicha disolución. Mayor contenido de sales, mayor conductividad. Muy interesante para controlar los fertilizantes que se pueden añadir al suelo sin causar perjuicio a los cultivos.
  •  SAR: la relación de adsorción del sodio, es decir, la relación entre el sodio, el calcio y el magnesio. A veces también aparece el SAR corregido.
  • Índice de Scott: un índice para conocer la altura del agua al evaporarse, para analizar la cantidad de sales que se quedan en el suelo.
  • Dureza: la cantidad del catión calcio presente en el suelo, medido en grados franceses (ºF).

Estos, a priori, son los datos que cualquier análisis de agua de riego normal nos podría dar, aunque hay algunos más precisos donde nos ofrecen otros parámetros interesantes, como:

  • Índice de EATON o carbonato sódico residual (CSR)
  • Índice de Kelly
  • Índice de Langellier

Interpretación del análisis de agua de riego

 Interpretar el índice de Scott

Importante, a la hora de comprender un análisis de suelo, es saber entre qué valores podemos movernos o qué valores se consideran normales. De nada nos sirve poder ver en la hoja que nos mande el laboratorio que el agua con la que regamos tiene un índice de Scott (IS) de 4.


¿Esto es mucho o es poco?

Veamos lo que dice Urbano Terrón (1.995), en la clasificación de Stabler:

  • IS>18: agua buena. No es necesario tomar precauciones de ningún tipo.
  • 6<IS<18: agua tolerable. Hay que emplear ciertas precauciones.
  • 1,2<IS<6: agua peligrosa. Emplear únicamente en suelos con buenas condiciones de drenaje.
  • IS<1,2: agua no utilizable.

Según el valor que hemos comentado anteriormente del índice de Scott, 4, vemos que podríamos considerar dicha agua como peligrosa. Tendremos que dedicar especial atención al drenaje de nuestro suelo, y mejorarlo, en caso de que sea necesario.

+ Cómo mejorar el drenaje de un suelo.

+ Soluciones ante un suelo compactado.

 Análisis de agua salinidad

¿Qué hay de la conductividad eléctrica?

Podemos verlo en esta tabla:


  • CE < 0,7: no hay problema. [(milimhos por centímetro)]
  • 0,7 < CE < 3: problema creciente [(milimhos por centímetro)]
  • CE > 3: problema grave. [(milimhos por centímetro)]

También deciros que en artículo sobre la conductividad eléctrica, hay una tabla donde se ve la reducción del rendimiento del cultivo según la acumulación de sales.

 ¿Cómo evaluar el SAR?

Hemos dicho que el SAR era la relación de adsorción del sodio, pero eso a mucha gente puede que no estemos diciendo nada.  ¡Queremos valores de media para compararlos con nuestro análisis! ¡Ok!

Esto guarda mucha relación con los problemas de permeabilidad del suelo, donde un valor alto de SAR significa que estamos potenciando una pérdida de la estructura del suelo.

También, en muchos análisis vemos como aparece un segundo valor del SAR, es decir, el corregido. Este valor tiene en cuenta el calcio precipita en bicarbonatos, situación muy real en nuestro suelo. Haremos más caso a este valor.

Veamos los valores de SAR, para compararlos con los nuestros:


  • 0<SAR<10: bajo
  • 10<SAR<18: medio
  • 18<SAR<26: alto
  • SAR>26: muy Alto

La dureza del agua

Muchas veces vemos como algunos de nuestros electrodomésticos (lavadora, plancha, cafeteras, etc.) se deterioran por acumular cal en alguna de sus partes. Esto está íntimamente unido a la dureza del agua, y está relacionado con el catión calcio.

Veamos una tabla para poder compararla con nuestro análisis de agua:


  • Aguas muy blandas: <7 ºF
  • Aguas blandas: 7>º F< 14
  • Aguas medianamente blandas: 14<º F<22
  • Aguas medianamente duras: 22<º F<32
  • Aguas duras: 32<º F<54
  • Aguas muy duras: º F>54

Y bueno, aunque hay más formas de interpretar la calidad del agua a partir de un análisis, estos son más que suficiente para realizar correcciones en el abonado, mejorar nuestro suelo o buscar otros medios para regar.

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