lechuga batavia

Lechuga batavia. Características, cultivo y propiedades

Lechugas hay muchas, variadas en color, forma, sabor, crujido… dependiendo de la época de cultivo el clima o el terreno se dan mejor unas que otras pero en general es un cultivo muy agradecido. En esta entrada hablamos de una de las variedades más famosas de lechuga que podemos adquirir hoy. La lechuga batavia. Una lechuga con una hoja ligera, rizada, algo carnosa y de gran popularidad.

Variedades de lechuga

La lechuga Batavia es sólo una variedad dentro de la especie Lactuca sativa. Dentro de las lechugas comerciales hay decenas como iceberg, trocadero, romana, simpson, hoja de roble, lollo rosso y muchas más. Te invitamos a ver la entrada de los 13 tipos de lechuga que puedes plantar en el huerto. En este artículo te desgranamos ligeramente las propiedades de cada lechuga que las hacen diferentes al resto. Bien por textura, color, rusticidad en el cultivo, composición nutricional etc.

Ya te decimos que una de las más nutricionales es la lechuga romana y además se puede cultivar todo el año gracias a su rusticidad. Por ello es quizá la más cultivada. La iceberg es muy cultivada por sus propiedades de dureza ante estrés mecánico. Es la que más se exporta. Al ser acogollada es una lechuga que soporta bien los traqueteos del transporte, pierde menos turgencia, pero particularmente creo que su sabor es muy flojo.

 

Pero hoy nos metemos de lleno con la lechuga batavia y veremos, en primer lugar sus características y por qué no la vemos más a menudo en los lineales del super o de las tiendas.

Características y evolución de la lechuga batavia

Características organolépticas

Aunque la lechuga tira a ser una verdura bastante simplona, una vez que te pones a probar variedades entras en un mundo que ni te imaginabas. Para resumir, una de las cosas que se suelen evaluar en las lechugas es:

  • Color: Un verde brillante que da de ojo. Es muy atractivo y realmente da sensación de verdadero frescor.
  • Crujiente: Hay lechugas muy «Crispy» y otras menos. La lechuga Batavia no es de las más crujientes debido a su mantecosidad como ahora veremos. Se considera semicrujiente.
  • Mantecosidad de la hoja: Aquí se mide la textura dela hoja al morder. Podríamos poner en los extremos a la iceberg como la menos mantecosa y a la trocadero como la más mantecosa. La lechuga Batavia es tirando a mantecosa y gusta. Cruje menos pero la sensación es agradable.
  • Acidez/amargor: Tiene un toque ligeramente ácido y fresco. Es muy famosa por su buen sabor. Hay lechuga más suaves (iceberg) y otras más intensas como la Romana.
  • Dulzor: Las hay más dulces que otras. No es el caso de la Batavia.
  • Aspecto: Por suerte o infortunio, los alimentos nos entran por los ojos lo primero y en cualquier verdura es algo que se busca. En la lechuga Batavia pasa lo mismo. Hay variedades abiertas, cerradas, semiabiertas, más rizadas, menos…
  • Resistencia a oxidación: Es un factor del que peca. Se oxida con facilidad y pierde turgencia enseguida. Es una lechuga para consumirla en poco tiempo. Se queda lacia muy rápido.

Características agronómicas

La variedad de lechuga Batavia no ha evolucionado mucho desde su implantación en el mercado. Por supuesto que las casas de semillas se esfuerzan en conseguir un producto diferenciador y según lo que el mercado vaya pidiendo. Estas modificaciones son entre toras:

  • Buscar similitud en forma, sabor y características agronómicas ya sea en los cultivares de invierno o verano. Esto se debe a que los consumidores no pensamos en invierno o verano. Compramos lechugas y las tenemos todo el año. Esto para los productores es un reto porque hay variedades más propensas a una época que a otra y siempre fuerzan la maquinaria para ofrecer variedades similares de Batavia en cualquier época del año.
  • Resistencia a plagas y enfermedades. Dado que el cultivo transgénico está prohibido en Europa, las variaciones genéticas y la resistencia a enfermedades se consigue retrocruzando variedades durante varias generaciones hasta conseguir cultivares con una nivel aceptable de resistencia sin modificar las otras características organolépticas y agronómicas. Principalmente se hace mejora genética para evitar esclerotinia o mildiu (Bremia lectucae).
  • Conseguir diferentes aspectos como elemento diferenciador. La lechuga Batavia en origen es una lechuga acogollada. Pues también tenemos variedades semiabiertas o abiertas, con las hojas con crecimiento más vertical, menos acogollado.
  • Conseguir un desarrollo en el menor tiempo posible. Este es otro gran caballo de batalla para los genetistas y productores. Aunque el tiempo de desarrollo dependa principalmente de las condiciones climáticas, algo se puede hacer para que la variedad sea algo más rápida en crecimiento. Para que os hagáis una idea, las lechugas tienen márgenes de desarrollo de entre 45 días y 90 aprox. dependiendo del clima, la variedad etc.

Cultivo de la lechuga batavia

La verdad es que cultivar una variedad u otra de lechuga no cambia mucho las pautas del cultivo general pero sí podemos hacer ciertos matices. Primero te recomendamos que te leas el artículo dedicado de forma íntegra al cultivo de la lechuga y ahora, además de hacer un pequeño resumen, te damos 4 pinceladas más sobre sus particularidades de cultivo.

El semillero tiene importancia capital

En el cultivo de lechuga pasa por germinar con protección en semillero y hacer un trasplante o repicado. La germinación de la lechuga requiere una temperatura de unos 18-20ºC. Una vez que la planta ha desarrollado hoja verdadera, es considerada plántula y entonces procederemos al repicado a tierra.

lechuga batavia trasplante

Temperatura y luz

Los rangos térmicos de la lechuga Batavia se pueden considerar fresquitos. Se considera que es de cultivo de otoño e invierno en zonas suaves como el levante e invernadero en la zona norte (Navarra). En verano puede cultivarse al aire en zonas no calurosas. Veremos un caso especial al final del artículo al respecto.

La lechuga en general requiere contrastes térmicos entre el día y la noche y la Batavia no es una excepción:

  • Rango térmico durante el día: 14-18ºC
  • Rango térmico durante la noche: 4-8ºC

El crecimiento de la lechuga por lo general se detiene a los 6ºC. Este es el límite inferior de su integral térmica como ya hemos mencionado en otras ocasiones. Y hablando de integral térmica, el límite superior por lo general está en 30ºC, pero en este caso es bastante más bajo. Ya hemos dicho que es una lechuga «fresquita». Si llegamos a temperaturas altas favorecemos el espigado o también llamado subida a flor. La lechuga Batavia no es una lechuga muy resistente al frío como otras variedades. El daño por frío está por debajo de 0ºC.

Requiere exposición total a la luz para un crecimiento óptimo.

Suelo y abonado

Es muy tolerante con los tipos de suelo y no es exigente en su nutrición. Nos podemos ir a un suelo muy normal, de textura franca con un buen drenaje y a la vez una buena capacidad de retención de agua. Este equilibrio no es fácil conseguirlo a veces. Decimos que buen drenaje porque los suelos encharcados en la lechuga son nefastos. Las enfermedades fúngicas vienen de la mano y echan a perder mucha producción.

Por otro lado también es bueno que retenga cierta cantidad de agua ya que las raíces de la lechuga son muchas pero muy superficiales, las de la batavia y las de todas las lechugas. Una cantidad normal de materia orgánica del suelo (en torno al 1,5-3%) es más que suficiente para su cultivo. En cultivos comerciales sí se pueden ajustar los valores para una mayor producción de hoja. Se suele abonar con una mayor proporción de nitrato potásico en los macronutrientes.

El marco de plantación está entorno a los 30-40cm, unas 5-7 plantas por metro cuadrado, aunque con una buena nutrición, se puede reducir el marco para conseguir más rendimiento por hectárea.

lechuga batavia

Foto de: juliacasado1

Riego

Teniendo en cuenta el equilibrio anterior, la lechuga batavia necesita riegos poco copiosos y frecuentes. Es decir, una alta disponibilidad para mantener turgencia en los tejidos, sin llegar a encharcar y saturar el suelo para evitar las enfermedades típicas que ahora veremos.

Plagas y enfermedades de la lechuga batavia

No hay una enfermedad específica. Sufre de las comunes a todas las lechugas y casi todas son de origen fúngico:

  • Mildiu (Bremia lactucae): Una de las enfermedades fúngicas que más afecta. Se necesita que haya una humedad ambiental alta para favorecer el desarrollo del hongo. Deja unas manchas marrones en la hoja que afean el producto final.
  • Esclerotinia (Sclerotinia sclerotiorum): Otra de las enfermedades más famosas de la lechuga. Aparece en la base de la planta. Debido a un exceso de humedad en el suelo.
  • Podredumbre gris (Botrytis cinerea): Esta enfermedad es una de las más comunes en muchos cultivos, no solo en lechuga. Muy vigilada por ejemplo en el cultivo de uva. Aparece un moho gris en lahoja de la lechuga que acaba por extenderse y pudrir todo el cogollo.
  • Alternaria: (Alternaria spp.): Famosa enfermedad criptogámica también que se da en humedades altas.
La prevención de la aparición de enfermedades fúngicas es evitar humedades altas, tanto en el suelo como ambientales.

Las plagas más comunes son:

  • Mosca blanca
  • Minadores de hoja
  • Trips
  • Gusano gris

Tienes todo mucho más detallado en el artículo sobre plagas y enfermedades de la lechuga.

Propiedades de la lechuga batavia

Aunque la lechuga contiene más de un 95% de agua en su composición, lo cierto es que tiene una serie de propiedades nutricionales que la hacen muy saludable. Y hemos de tener en cuenta que aunque las partes más blancas son más tiernas y crujientes, son las menos nutritivas. La enjundia nutricional de la lechuga se encuentra en las partes verdes.

  • Primero por su bajo aporte calórico. El aporte en grasas, hidratos de carbono o proteínas es mínimo.
  • Por su alto contenido en vitamina C y K entre otras vitaminas. Eso le da un alto poder antioxidante.
  • Alto contenido en ácido fólico. Elemento indispensable. Su carencia provoca anemia.
  • En minerales no es el alimento que más contenga, pero destacan ciertas cantidades de hierro, potasio, calcio y fósforo.

Las parte verdes de la lechuga, da igual la variedad, son las más nutritivas en vitaminas y minerales.

¿Existen lechugas con denominación de origen?

Pues con denominación de origen como tal no, pero tenemos el caso de una lechuga que ha conseguido imponerse como Marca de Garantía, única en España, otro sello de calidad que garantiza una forma de cultivo, un material vegetal concreto y un límite geográfico de cultivo.

Es el caso de la lechuga de Medina, al norte de Burgos, caracterizada por cultivarse en los meses de verano, cuando ya se puede hacer cultivo abierto, sin invernaderos y las temperaturas nocturnas no bajan de 5ºC y las diurnas no superan los 25ºC. Una de las razones de su calidad es el contraste térmico entre el día y la noche. Días templados y noches frescas que marcan la calidad de desarrollo y sabor de esta lechuga.

Esta lechuga contempla dos variedades, la de hoja de roble y de la que hablamos hoy, la lechuga Batavia.

 

 

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