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Detalle de Festuca glauca

Festuca glauca para tu jardín de rocalla

Hoy tenemos en Agromática una gramínea, herbácea con alta resistencia y relativamente pocos cuidados, la Festuca glauca, muy adecuada para un jardín de rocalla por ejemplo o zonas de sustrato pedregoso. Admite corte, poda, pisado y condiciones adversas aunque con algún pero que otro.

El género Festuca

Es un género amplio y contiene más de 600 especies de las cuales, algunas se utilizan forrajeras por su alto rendimiento. Se pueden obtener más de 10.000 kg /ha de algunas especies destinadas al cultivo forrajero. En este caso, la Festuca glauca tiene interés ornamental. El ejemplo de especie de Festuca forrajeras es Festuca arundinacea, aunque no es una forrajera que los herbívoros tengan especial aprecio. No tiene una palatabilidad muy buena en general. Si se cultiva es por su alta producción de forraje y la posibilidad de obtenerla durante un largo periodo de tiempo. Además, Esta última especie se ha utilizado como césped, de gran dureza para climas más templados y cálidos. Pero esto lo dejamos para otro momento.

Otra especie con interés forrajero y mejores características, aunque con menor producción es la Festuca pratensis. El apellido «pratensis» nos indica su uso generalizado en prados para ganadería extensiva y no tan extensiva.

Origen y distribución de Festuca glauca

Tiene su origen en Europa y de forma natural, se encuentra casi exclusivamente en la zona central y sur. Está muy extendida por Francia y la mitad norte de España.

Distribución de Festuca glauca
Distribución de Festuca glauca. Extraído de GBIF.org

Es una planta que no crece más de 30 cm tanto en altura como en anchura,  con hojas finas y alargadas formando pompones que se pueden organizar como tapizante de algunas zonas del jardín. Los tallos florales sobresalen del pompón vegetativo pudiendo alcanzar 40 o 50 cm desde el suelo.

Es muy apta para jardines de rocalla y aquellos que no dispongan de riego. Resiste muy bien el pisoteo. Las flores no tienen prácticamente atractivo. Si se dejan es para conseguir semilla pero nada más. Tiene un crecimiento bastante rápido, por lo que podremos cubrir y tapizar la zona deseada en poco tiempo.

Una curiosidad sobre su nombre

Hay numerosas especies de plantas con el apellido glauca. Podemos encontrar la Echeveria glauca, Pilea glauca, Nicotiana glauca, Adenia glauca, Haworthia glauca… ¿Se parecen en algo? Sí, en su color azulado y es que glauco significa azul. Como dato curioso, la enfermedad glaucoma se llama sí por quedar la pupila del ojo con un tono verdoso azulado.

Variedades de Festuca glauca

Destacan las siguientes:

  • Elijah blue: La más cultivada de color azul más claro que otras.
  • Boulder Blue: Tira a algo plateada y resiste mejor la sequía que la anterior.
  • Blaufink: Es muy compacta. Forma más pompón que otras variedades además por tener la hoja más finita.
  • Harz: Menos azulada que las anteriores. Tira más a verde grisáceo oliva.

Cultivo y cuidados de Festuca glauca

Es una planta apreciada por su elegante porte y por ser muy distinta visualmente a las demás del género Festuca antes mencionadas. Además es de fáciles cuidados. Vamos a enumerarlos:

Exposición y temperaturas

Es una planta resistente a bastantes condiciones climáticas y soporta bien el viento. Su sistema radicular permanece y puede retoñar al año siguiente aunque la parte aérea parezca muera o enferma.

En climas cálidos puede no crecer demasiado y perder vigor por excesivo calor.

En climas fríos, durante los periodos invernales, la parte aérea sufre y se amarrona, perdiendo mucho atractivo. Podríamos pensar en cortar la parte área pero lo cierto es que protege a las raíces del frío. Por ello es recomendable hacerlo al final del verano o principio de la primavera.

De hecho su rusticidad le permite sobrevivir a temperaturas por debajo de -10ºC aunque la parte aérea sufra.

Por lo general prefiere sitios luminosos y de exposición directa aunque puede crecer  más o menos bien en semisombra. La elección del sitio también depende un poco del clima. En los muy cálidos, estar algo protegida de la exposición directa ayudará a que no sufra tanto en verano.

jardín de rocalla con festuca glauca
Jardín de rocalla con Festuca glauca. Foto de cultivar413

Riego

No requiere mucho riego salvo el proporcionado por la lluvia y poco más. En climas muy secos con largos periodos de sequía y veranos muy calurosos, sí hará falta uno o dos riegos semanales en verano. En climas más templados, también se puede proporcionar un riego semanal para mantenerla verde y que no se quemen las hojas.

Sustrato y abonado

Puede crecer en un amplio rango de pH pero prefiere de neutro a algo ácido. Puede soportar desde 5,5 puntos de pH. Es muy común en rocallas y parterres de jardín, rodear los cepellones de Festuca glauca con una capa superficial de corteza de pino (ácido) o también con grava o piedras volcánicas típicas de este tipo de jardines.

Para plantas jóvenes, es bueno nutrir el suelo con mantillo o compost muy maduro, preferiblemente ácido para favorecer su desarrollo y mantener una humedad adecuada. Aunque la planta es tolerante a la sequía, hay un periodo de establecimiento en la que necesita un poquito más de atención.

Requiere muy buen drenaje y con algo de retención de agua. De ahí la razón de cubrir el suelo con grava y mucho mejor con corteza o mantillo de corteza de pino. Esto ayuda a mantener la humedad, el llamado efecto mulching

Poda de la Festuca glauca

Admite bien la poda y hasta la agradece para rejuvenecer.

Al ser una planta con interés ornamental de la parte vegetativa, es recomendable cortar las cabezas florales. Con esto conseguimos dos cosas:

  • Ahorro de nutrientes y gasto energético en producir flor y semilla.
  • Favorecer el crecimiento vegetativo y densidad.

Eso sí, si queremos que la planta se desarrolle libremente por la superficie deseada, podemos dejar libremente que desarrolle flor y posteriormente semilla.

También debemos cortar las hojas viejas, muertas o dañadas para mantener un aspecto saludable.

Propagación

Se hace por división de mata y además es bueno hacerlo de vez en cuando. Se puede hacer en otoño y primavera. Los cepellones de Festuca glauca duran alrededor de 4 años y por ello, la división cada 3 años o la propagación por semilla hay que hacerla de vez en cuando para mantener la zona sana, con renovación y con el porte que debe tener.

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Foto de portada de: douneika

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