Diente de león (Taraxacum officinale)

diente de león¿El diente de león una mala hierba?… Craso error

Por todos es muy conocida y por muchos ignorada. El diente de león insiste en que nos fijemos en él pero no le hacemos caso. Lo tenemos en jardines, prados y huertos de forma espontánea. Su fama de crecer en innumerables sitios se ha ganado el calificativo de “mala hierba”, cuando en realidad contiene grandes secretos. Cuando leas esta entrada, verás al diente de león de un forma muy distinta.

Conozcamos mejor al diente de león

No creo que haya persona en este mundo que no haya cogido en verano el fruto del diente de león y haya soplado para hacer volar sus semillas pidiendo un deseo. Cuando yo era pequeño se llamaban “abuelitos” pero imagino que dependiendo de cada lugar, tendrán nombres muy diversos. El diente de león ha sido y es considerado como mala hierba o hierba no deseada debido a su gran capacidad de propagación y arraigo en casi cualquier lugar, incluyendo campos de cultivo y huertos. De ahí se ha ganado la mala fama.

anemocoria diente de león

Aquenios del diente de león dispersándose
Fuente: tumblr.com

Sin embargo, las propiedades atribuidas a esta planta como beneficiosas para el organismo ya son muy sabidas en medicina popular. A parte de su cualidad como diurético y depurativo, son destacadas sus propiedades beneficiosas para el hígado y bilis  incluso en procesos de hepatitis, cirrosis y cálculos renales aunque no hemos encontrado los principios activos ni sustancias que participan en estos procesos depurativos.

Alto contenido en inulina

Sabemos que el diente de león tiene un alto contenido en inulina,  presente en las raíces. Se pueden consumir cocidas o en infusión previo tostado o desecado, como sustituto de la achicoria. De hecho uno de los nombres comunes del diente de león es achicoria amarga. Este carbohidrato no es degradado por las encimas de nuestro organismo (sólo una pequeña parte) y forma parte de lo que denominamos fibra alimentaria. La inulina es y está considerada atóxica (Agencia de alimentos y medicamentos, FDA en inglés). Como compuesto de fibra alimentaria que es, está considerada beneficiosa para el tracto digestivo además de que parece ser que ayuda en la absorción del calcio.

La achicoria los espárragos, la cebolla, también contienen ciertas cantidades de este compuesto pero la raíz del diente de león es uno de los que más tiene. Como curiosidad, hay una planta muy típica de Mexico, el ágave, que tiene el doble que el diente de León. Productos muy famosos del ágave son la miel de ágave y el tequila.

Otros componentes 

Su composición es muy muy compleja pero entre todo el compendio de componentes nos encontramos con:

  • Taraxacina: Se encuentra en mayor cantidad a finales de verano. (Es uno de los elemenos que le confieren el sabor amargo)
  • Levulina: Se encuentra en mayor cantidad a principios de otoño.
  • Inulina: Ya hemos hablado de ella. Su mayor concentración se encuentra a mediados-finales de verano y en las raíces.
  • Estos son algunos pero también contiene flavonoides, vitaminas(A,C), ácido silício, saponina, cera, colina y almidón entre otros muchos.

Usos del diente de león

Raíz tostada

Raíz tostada de diente de león
Fuente: commons.wikipedia.org

Los usos son múltiples según que parte de la planta y en qué momento se coman:

  • Las hojas se pueden añadir a la ensalada. Son muy amargas pero muy sanas. El momento de recolección de hoja fresca se recomienda antes de la floración. Luego amargan más.
  • Las raíces como hemos mencionado se pueden tomar desecadas o tostadas en infusión  o incluso frescas y bien lavadas directamente.
  • Jarabe o miel de diente de león:

¿Sorprendido con este último? No se si conocerás a la austriaca María Treben. Es una gran conocedora de la medicina natural y propiedades de plantas y cuenta en su libro Salud de la Botica del señor una anécdota referente a esta miel de diente de león. Te dejamos su receta por si te animas a probarla:

“Cuatro puñados de flores de diente de león se ponen a hervir a fuego lento en un litro de
agua fría. Se le da un hervor y se retira la olla del fuego. Al día siguiente se cuela todo y
con las manos se exprimen bien las flores. Al líquido se le añade un kilo de azúcar moreno
y medio limón cortado en rodajas (si está tratado se quita la piel). Se remueve bien todo y
se pone la olla al fuego sin taparla. Para que se conserven las vitaminas se deja a fuego
muy lento. Así se va evaporando el líquido sin hervir. Hay que dejar enfriar la masa una o
dos veces para constatar su consistencia. El jarabe no debe estar demasiado espeso ya
que al guardarlo se cristalizaría con el tiempo. Pero si está demasiado claro se estropea
pronto. Tiene que quedar a modo de una miel; se puede comer con pan para el desayuno
y está delicioso”

No vamos a darte instrucciones de cómo cultivarla porque no te va a hacer falta. Seguramente llegará a tu huerto de forma espontánea. Es más, es muy probable que tengas que limitar su crecimeinto y controlar su aparción en el huerto. Pero recuerda, en vez de tirarla a la pila de compost, siempre puedes comerte sus hojas en ensalada (aunque son muy amargas) y hacerte infusiones con su raíz. Simplemente has de mirar esta planta con otros ojos una vez hayas leído esto.

Un consejo sobre el diente de león urbano

Si después de leer esto, bajas a por el pan (por ejemplo), vas paseando, miras al jardín que queda a tu lado y dices: ¡Mira! ¡Un diente de león! Es posible que tengas tentaciones de probar algo de lo que te hemos contado. No lo hagas. Recuerda que hay infinidad de perros por la ciudad. ¡Sal de la ciudad y ve al monte! 😉

Diente de león (Taraxacum officinale)
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2 comentarios

  1. Diego Renedo

    Que curioso ver que las plantas que estamos acostumbrados a ver en el campo, en los jardines no sembrados para serlo pueden tener utilidad, y mas una utilidad culinaria… interesante!

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