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Cultivo del aciano

Cultivo y características del aciano (Centaurea cyanus)

Cuenta la leyenda que Cyanos, un joven y hermoso romano muy devoto de la Diosa Flora y al que le gustaba mucho el color azul, murió de forma repentina mientras paseaba por un campo de trigo. La Diosa, conmovida por tan prematura muerte y agradecida por la devoción que le profesaba el joven, le convirtió en una hermosa flor azul a la que le puso el nombre del muchacho.

Leyendas aparte, el aciano, cuyo nombre científico es Centaurea cyanus, es una planta herbácea de la familia de las asteráceas y clasificada en el género Centaurea. En su origen crecía de forma silvestre en los campos de cultivo de cereales de Europa y sus semillas se han ido adaptando a todo tipo de clima por lo que hoy en día se pueden encontrar en todos los continentes.

Popularmente se la conoce por infinidad de nombres comunes, y los más usados son: aciano, azulejo, flor de cielo, azulete, farolitos de la Virgen, escobilla, cabezudo o farolito de los campos.

A pesar de su origen humilde, la flor del aciano tiene un gran peso en la cultura popular de algunos países, no en vano es la flor nacional de Estonia y en Francia es el símbolo de las «Asociaciones de antiguos combatientes». Era también la flor favorita de John F. Kennedy, y su hijo la utilizó en su boda como un bonito homenaje a su padre.

Características del aciano (Centaurea cyanus)

El aciano, además de por la belleza de sus flores, también es conocida por poseer algunas propiedades medicinales y usos en cosmética. Es una planta anual que rara vez consigue sobrevivir dos años, que ha perdido parte de su carácter silvestre para hacerse muy popular como planta ornamental en terrazas, balcones y jardines y también para la confección de ramos en floristerías.

Tallo

Cubierto por una vellosidad de aspecto y tacto lanoso, es recto, fino y flexible, y se ramifica en la parte superior. La planta, en su totalidad, puede llegar a medir un metro de altura.

Hojas

Son alargadas, estrechas, con los bordes lisos y  los nervios dispuestos de forma longitudinal, las más cercanas a la base pueden tener unos pequeños «cuernos» a los lados. También están cubiertas de vellosidad y miden entre 1 y 4 centímetros de longitud.

Flores

Muy llamativas y con estructura de copo, están formadas por tres partes: una cabezuela en forma ovoide con pequeñas hojas (brácteas) bien apretadas y solapadas de color verde de la que emergen dos tipos de florecillas o flósculos, y los periféricos mucho más grandes y llamativos, de un color azul intenso y estériles, y los interiores, mucho más pequeños y de un color púrpura azulado más profundo.

Flor de aciano

Cultivo del aciano ornamental en el jardín

El aciano es una planta que no requiere de muchos cuidados, siendo una planta de cultivo en exterior, un lugar a pleno sol y con temperaturas suaves serán suficientes para poder disfrutarlos.

Características del sustrato

En jardines soporta casi cualquier tipo de tierra siempre que tenga un buen drenaje y si lo tenemos en macetas, un sustrato de cultivo universal con un 30% de perlita será suficiente.

Riego y abonado

A pesar de que es una planta que soporta los climas secos, para tener una buena y continua floración, necesita mucha agua en los meses de más calor. La frecuencia de riego más conveniente para asegurarnos una planta vigorosa, es de 3 o 4 veces por semana en verano y cada cinco o seis días en invierno.

Es aconsejable abonar a comienzos de la primavera con algún abono líquido universal para plantas.

Consejos de multiplicación

Debido a su origen silvestre, el aciano es una planta que se reproduce con mucha facilidad por semillas plantadas durante la primavera. Hay que tener cuidado si las tenemos en jardines, ya que cada planta produce cientos de semillas que pueden germinar y convertirla en invasora, perjudicando a las demás plantas que están cerca.

Propiedades medicinales y usos del aciano (Centaurea cyanus)

Desde tiempos inmemoriales son muchas las propiedades que se le atribuyen al aciano, incluso mágicas como talismán para atraer el amor.

En cosmética se utiliza para la preparación de champús suaves y lociones desmaquillantes, pero las más interesantes son sus propiedades terapéuticas, sobre todo las relativas a la salud ocular. Los franceses preparaban una infusión a la que llamaban eau de casse lunettes (agua de gafas rotas) porque pensaban exageradamente que lavando los ojos con esa loción dejarían de necesitarlas.

Planta aciano azul

Centaurea cyanus contiene pigmentos azulados (pelargolina y cianina), principios amargos, lactonas sesquiterpénicas (cnicina y centaurina), mucílagos, taninos flavonoides (quercimetrina), compuestos acetilénicos, cumarinas y una nada despreciable cantidad de sales minerales.

Para usarla con fines terapéuticos,  el aciano se debe recolectar cuando está en plena floración durante la primavera, dejando secar sus flores en un lugar ventilado y donde no le dé el sol para después guardarlo en un frasco hermético donde no le de la luz. Con él se pueden preparar infusiones y decocciones que tienen las siguientes propiedades:

  • Los principios amargos la hacen un excelente estimulador del apetito.
  • La centaurina actúa como antipirético aliviando la fiebre.
  • Tiene propiedades antibióticas y antiinflamatorias por lo que puede usarse para enjuagues bucales como alivio de llagas, molestias dentales y encías sangrantes.
  • Alivia los síntomas producidos por enfermedades reumáticas.
  • Mejora la circulación en las piernas con varices.
  • Sus propiedades ganan protagonismo en lo referente a la salud de los ojos:
  • Alivia la vista cansada causada mejorando la microcirculación, rebajando la inflamación ocular y regenerando la capa vascular de la retina.
  • Aplicado en compresas sobre los ojos cerrados se utiliza como remedio para la conjuntivitis.
  • Actúa como antibiótico y antiinflamatorio para aliviar los síntomas de los orzuelos.

El aciano lo tomaremos a modo de infusión para mejorar las afecciones descritas anteriormente y en el caso de las molestias oculares, la aplicaremos en una compresa sobre los ojos cerrados.

Para preparar la infusión necesitaremos una cucharada de postre, de la planta seca, por cada taza de agua hirviendo que dejaremos infusionar tapada durante unos cuatro o cinco minutos, pasado ese tiempo la colaremos y estará lista para el uso que queramos darle.

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