Árbol flamboyán

Cultivo y características de Flamboyán (Delonix regia)

El flamboyán es uno de los árboles tropicales más llamativos y populares. No es de extrañar que en su nombre científico lleve la palabra «regia», puesto que es un árbol particularmente bonito. Lo espectacular de su copa en forma de parasol y la belleza de sus flores hacen de él un ejemplar muy utilizado como árbol ornamental para la decoración urbana en pueblos y ciudades.

Es una especie que tiene poca resistencia al frío y, por ello, es bastante difícil reproducirlo y mantenerlo en países que no disfrutan de un clima templado,. Sin embargo, no es del todo imposible si se siguen una serie de recomendaciones que iremos viendo a continuación.

Características principales del árbol flamboyán (Delonix regia)

Una vez hayas visto un flamboyán será muy difícil que no aprendas a reconocerlo porque seguro que va a llamar tu atención. De nombre científico Delonix regia, pertenece a la familia Fabaceae, subfamilia Caesalpinioideae. Es originario de Madagascar y también es llamado Árbol de la Llama.

Tronco y raíces

Las raíces del flamboyán son muy invasivas y bastante superficiales, crecen con rapidez, por lo que no es conveniente plantarlo cerca de suelos pavimentados, tuberías de agua o piscinas ya que se corre el riesgo de roturas o levantamiento a causa de estas raíces.

En su hábitat natural, es un árbol que crece con bastante rapidez, siendo algo más lento en climas fríos. Su tronco de un pálido color grisáceo es estrecho  y de corteza lisa. Es capaz de crecer hasta 50 cm. en un año, pudiendo alcanzar los 12 metros y puede llegar a vivir unos 60 años.

Hojas

Las hojas del flamboyán, de un color verde intenso, recuerdan a simple vista a las hojas de helecho, ya que miden entre 30 y 50 centímetros y están formadas por hasta 40 pares de foliolos (hojas más pequeñas) primarios y de 10 a 20 foliolos secundarios, formando junto a las ramas una copa en forma de parasol que puede alcanzar hasta los 6 metros de diámetro.

Si el árbol crece en climas cálidos y húmedos, cuya temperatura mínima no sea inferior a los 10 grados, sus hojas serán perennes, perdiendo solo las hojas que se van quedando viejas mientras que salen las nuevas, pero siempre permanecerá verde. En cambio, si crece en climas más fríos en los que la temperatura mínima sea inferior a los 5 ºC y en temporadas en que hay poca humedad, las hojas serán caducas durante el invierno, volviendo a crecer en primavera.

Flores

Conformadas por cuatro pétalos de un intenso color rojo, son grandes, miden unos 8 centímetros y están coronadas por un quinto pétalo con manchas amarillas, blancas y rojas. Aunque el rojo es el color más común existe otra variedad en que las flores son de un llamativo color amarillo. Estas brotan en primavera, pero no antes de que el árbol alcance la edad de 4 o 5 años.

Si las flores son polinizadas darán sus frutos, una suerte de vainas grandes y anchas de hasta 70 centímetros de longitud, verdes al principio y de color marrón oscuro cuando maduran que en su interior albergan las semillas.

Cultivo del flamboyán

Cuidados del flamboyán en el jardín

Ubicación

A pesar de su origen tropical, los cuidados de este hermoso árbol no son demasiado complicados y se puede disfrutar casi en cualquier zona climática, siempre y cuando las temperaturas oscilen entre los 10 y los 35 ºC.

Es un árbol tan especial, que para disfrutarlo es aconsejable reservar un lugar exclusivo para él donde pueda crecer a pleno sol, ya que no tolera zonas umbrías.

Riego

Durante el invierno no es aconsejable regarlo más de una vez por semana y en verano el riego debe ser frecuente, una vez al día o cada dos como máximo.

Sustrato

El sustrato adecuado para su perfecto crecimiento es la turba negra con perlita mezclada al 20% y si además le añadimos un 10% de humus de lombriz mucho mejor.

Abono

Si el lugar donde está el flamboyán no es precisamente su hábitat natural, es fundamental abonarlo para aportar los nutrientes necesarios para su crecimiento al sustrato. A partir de la brotación de primavera se utiliza abono granulado, aportándolo alrededor del tronco en una cantidad de 100-200 gramos y repitiendo a mediados de verano.

Trasplante

Aunque puede cultivarse en una maceta durante los primeros años, es conveniente trasplantarlo a suelo para que pueda alcanzar su tamaño máximo. La época adecuada es a comienzos de la primavera.

Cuidados durante el invierno

Si el flamboyán se cultiva en zonas donde durante el invierno las temperaturas bajan de los 10 grados, para que este sobreviva, es conveniente cubrirlos con un plástico a modo de invernadero y procurar que el sustrato se mantenga siempre húmedo y fertilizado, y se evitará realizar los riegos cuando haya riesgo de helada para no dañar las raíces.

Multiplicación

El flamboyán, como la mayoría de árboles, se puede reproducir de tres formas diferentes, unas más rápidas que otras.

Mediante esquejes

Durante el otoño seleccionaremos una rama de mínimo un centímetro de espesor y le haremos un corte en bisel que impregnaremos de hormonas de enraizamiento, después lo plantaremos en una maceta con sustrato poroso y lo pondremos en una zona donde no le dé el sol directo manteniendo el sustrato húmedo.

Mediante las semillas

Rasparemos ligeramente la superficie para después dejarlas en remojo durante al menos 24 horas para iniciar la germinación, después las pasaremos al semillero que mantendremos al sol y con el sustrato siempre húmedo. Pasados unos días aparecerán los cotiledones y más adelante las hojas. Cuando tengan un tamaño adecuado ya podremos trasplantar el arbolito.

Por acodo aéreo

El sistema es el mismo que por esquejes solo que en primavera, y en lugar de cortar la rama, la dejaremos en el árbol, raspándola y después de impregnarla con las hormonas, la cubriremos con una bolsa negra hasta que salgan las raíces, momento en el que podremos cortarla y pasarla a una maceta.

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