Tillandsia cyanea flor

Cultivo y cuidados de Tillandsia cyanea

Tillandsia cyanea es una planta, que como todas las de la familia de las bromeliáceas, tiene una característica de floración muy peculiar, llamativa y de intensos colores, lo que hace de ella un ejemplar muy utilizado como planta ornamental, sobre todo de interior y para elaborar composiciones decorativas combinándola con otras plantas en maceteros o cestas.

Se conoce comúnmente como tilandsia, pluma rosa, tilansia, gallitos o barba española. Crece en los bosques de Perú y Ecuador donde es muy común y vive de forma silvestre en el suelo o soportada por rocas o árboles y en altitudes de hasta 800 metros.

Esta y todas las que pertenecen al género Tillandsia fueron nombradas en 1738 por el botánico Carlos Linneo, que las nombró así en honor al médico y botánico Elias Tillandz y aunque en este caso concreto las flores son de un intenso color violeta, cyania significa de color azul.

Características principales de Tillandsia cyanea

Perteneciente a la familia de las bromeliáceas, Tillandsia cyanea, puede ser terrestre o epífita, es decir, que o bien puede crecer en tierra o sobre los árboles, utilizándolos meramente como soporte, ya que no es una especie parásita que se nutra de ellos.

Sus hojas conforman una roseta más o menos densa. Carecen de espinas pero tienen el ápice agudo. Suelen ser largas, de entre 30 y 45 centímetros, en forma de cinta estrecha y bastante flexibles. Son de color verde oscuro y su consistencia es herbácea.

Lo más peculiar de esta planta es su floración. Desde el centro de la planta emerge una bráctea recta, con el pedúnculo corto y en forma de espiga ancha, de un brillante color rosa intenso que es la encargada de proteger las delicadas flores violeta o azuladas, de pétalos suaves y delicados que nacen de sus bordes. Pueden producir hasta 20 flores que van apareciendo progresivamente y durante una larga temporada. La floración suele durar unos dos o tres meses si la planta es sana y vigorosa.

Cuando termina la floración, la bráctea comienza a perder el color rosado y a ponerse marrón, eso indica el fin de la vida de la planta y aunque puede permanecer verde durante un año o dos, normalmente ya no vuelve a florecer, pero sí que puede seguir produciendo hijuelos de los que podremos obtener plantas nuevas. Llegado ese momento, se debe cortar la bráctea desde la base para propiciar el crecimiento de los hijuelos.

Tillandsia cyanea flor

Foto de: cultivar413

Cuidados de Tillandsia cyanea

Es bastante fácil cuidar una Tillandsia cyanea, no requiere demasiada atención por nuestra parte, de hecho, dada su condición de planta aérea, es capaz de sobrevivir en cualquier soporte adecuado sin necesidad de tierra. Pero deberemos tener en cuenta que por su origen tropical, necesita de unas condiciones específicas de humedad y temperatura.

Siembra

Aunque se puede obtener una planta a partir de semillas, lo más rápido y efectivo es hacerlo a partir de los hijuelos que nacen de otra planta cuando está terminando su época de floración.

Se extraen estos hijuelos separándolos cuidadosamente de la planta madre, ayudándonos tirando de ellos con los dedos. Estos hijuelos se pueden trasplantar directamente en otra maceta desde junio a septiembre.

Iluminación y temperatura

Hay que recordar que el origen de Tillandsia cyanea es tropical por lo que la temperatura ideal para su cultivo es de entre 15 y 25 grados centígrados, aunque es capaz de soportar temperaturas superiores, incluso de bastante calor, sin resultar dañada. Por contra no resiste temperaturas inferiores a los 10 grados, por lo que lo más recomendable es tenerla dentro de casa o en invernaderos y ponerla al menos una vez por semana en algún lugar con una buena ventilación para que se oxigene bien.

La tillandsia necesita estar en un lugar ventilado y muy bien iluminado, pero sin que le de directamente la luz del sol, ya que este podría llegar a quemar sus hojas. A más luz, más intenso será el color rosa de la bráctea. Por el contrario, si le llega poca luz sus hojas se volverán de un color más oscuro.

Suelo y abono

Aunque es capaz de alimentarse únicamente con la humedad del ambiente, lo más corriente es cultivarla en macetas.

Una forma muy decorativa y original, es hacerlo en un recipiente de cristal transparente lleno de bolitas de gelatina de colores, que además de ser bonito, le aporta la humedad necesaria sin necesidad de estar pendiente del riego.

Para su cultivo en maceta, deberemos usar un sustrato muy ligero con un pH neutro o un poco ácido, preferiblemente turba basta mezclada con mantillo de hojas, arena y tierra fertilizada, para aportar los nutrientes necesarios y obtener un buen drenaje que evite el encharcamiento.

Tillandsia cyanea pertenece a una especie de plantas en que las raíces son muy poco significativas, el grueso de los nutrientes se absorben directamente de la humedad ambiental a través de las hojas, por este motivo es un planta que no suele necesitar fertilizantes, pero si consideramos que nuestra planta los necesita, deberemos recurrir a los abonos foliares en spray, rociando directamente las hojas.

Riego

La Tillandsia no necesita mucha agua, por el contrario, un exceso de ella podría acabar por pudrirla.

Dado que es capaz de mantenerse con la humedad del ambiente, la mejor forma de regarla es mediante un pulverizador aplicando el agua directamente sobre las hojas, diariamente en los meses de más calor para mantenerla bien hidratada. Una forma de controlar el riego es vigilar el agua que queda depositada en la parte central de la planta cuando se van escurriendo las hojas después de pulverizarlas, cuando el agua que se queda a modo de depósito desaparece es momento de volver a pulverizar.

También es posible regar directamente el sustrato, pero es fundamental conseguir mantenerlo húmedo evitando el encharcamiento. Cuando la planta necesita agua lo hace saber ya que sus hojas empezarán a ponerse algo lacias.

Para el riego es recomendable usar agua de lluvia, pero si no podemos conseguirla, bastará con mezclar un 75% de agua del grifo con un 25% de agua destilada. No regar con aguas calizas.

 

Foto de portada de: Jonathan Kriz

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