Mimulus. De las Flores de Bach al jardín

Mimulus lewisii portadaMimulus. Conocido en homeopatía. Ahora para el jardín

Hoy hablamos de una flor que es conocida, no tanto por su aspecto ornamental como por ser parte de los remedios florales conocidos como flores de Bach. Al margen de la fama terapéutica que le precede, el género Mimulus compone más de un centenar de especies, de las cuales algunas como Mimulus cardinalis o Mimulus lewislii, son excelentes ornamentales para jardines sombríos y húmedos.

Una breve descripción sobre las flores de Bach

En Agromática conocíamos antes la flor de Mimulus por su aspecto ornamental que por la fama que le dió el Dr Bach en sus remedios florales. Aún así, si no sabes lo que son, te lo contamos brevemente.

A principios del S.XX, un inglés, doctor y experto en homeopatía decidió salirse de los caminos habituales de la medicina y la investigación científica conocida hasta entonces, para adentrarse en el mundo de la homeopatía al 100% y crear lo que se conoce como los remedios florales de Bach.

Él mismo ensayó los efectos de las plantas en su organismo, tomando ciertos riesgos. Se volcó por completo en su investigación particular. Desde nuestro punto de vista, creemos que la aplicación  de estos remedios está bastante desfasada y no queremos entrar en detalles sobre su eficacia porque la desconocemos.

A día de hoy, ya se conoce bastante más sobre flores comestibles y todas las ventajas para nuestra salud que pueden ofrecernos.

En principio la creemos algo arcaica pero no tenemos datos fehacientes para tirarla por tierra. La información está ahí, y quien quiera puede buscar más detalladamente sobre el Dr Bach y su trabajo.

¿Y todo esto por qué?

Toda esta parrafada sobre el Dr Bach viene a cuento porque el género Mimulus del que hoy hablamos, forma parte de su remedio homeopático y por eso puede que sea tan conocido. Según el estudio, Mimulus puede servir para calmar la ansiedad, ciertas fobias y ayudar a personas nerviosas.

 

Son curiosas sus descripciones sobre cada uno de los 38 remedios propuestos que, tomados como anécdota histórica, resultan entretenidos.

En nuestro caso, vamos a hablar de Mimulus porque tiene otra cualidad, en este caso ornamental y os vamos a contar un poco cómo cultivarla para el jardín.

Algunas características de Mimulus

El género como ya hemos dicho supera el centenar de especies con cierta holgura y entre ellas podemos encontrar las especies más conocidas para su uso ornamental como Mimulus cardinalis, Mimulus lewisii, Mimulus glutinosus o Mimules cupreus entre otras.

Existen híbridos comerciales de diferentes características a parte de las antes mencionadas. Cuando se habla de Mimulus de forma genérica, lo más seguro es que sean estos híbridos.

En este caso os vamos a hablar de aquellas especies que prefieren situaciones sombrías o de media sombra como son las dos primeras que os hemos puesto en los ejemplos.  M. cardinalis y M. lewisii.

Una de las cosas que podemos decir de estas flores de Mimulus es que, si bien no son grandiosas o espectaculares, tampoco pasan desapercibidas y sin ninguna duda, serán un complemento más en el jardín. Son muy utilizadas en parterres, por ejemplo, o rocallas.

Mimulus cardinalis 1

Flor de Mimulus cardinalis. Fuente: commons.wikimedia.org

Mimulus lewisii

Flor de Mimulus lewisii. Fuente: commons.wikimedia.org

Condiciones de cultivo

Temperaturas y exposición

El género Mimulus suele contener especies que gustan de una buena exposición aunque en el caso de estas dos especies que hablamos, son algo más tolerantes y crecen perfectamente en ambientes con algo más sombra e incluso algo más fríos. En teoría soportan -15ºC en invierno según las zonas de dureza propuestas y algunas especies podría llegar a soportar los -20ºC aunque nos parece curioso ya que el resto de especies de Mimulus por lo general debemos resguardarlas del frío invernal. Cuestión de probar, ¿no os parece?

Suelo y riego

En el caso del Mimulus, hemos de tener especial atención al suelo para que se desarrolle adecuadamente. Tienen que ser suelos esponjosos, aireados, muy fértiles. ¡¡¡Casi casi un suelo digno de semillero de germinación!!!. Las recomendaciones habituales para mantener una buena ferilidad del suelo son dos abonados cubriendo el suelo con un buen compost 2 veces al año, en otoño y en primavera sobre todo que es cuando va a requerir más nutrientes.

Vayamos con el riego. Al ser una especie adaptada a zonas de semisombra, necesita una humedad más o menos constante. Aquí es donde vienen los problemas para el jardinero olvidadizo. La mejor forma de regarla es con riegos frecuentes pero muy poco abundantes.

El sueño de todo jardinero 😉 .

Mutliplicación

Lo más fácil es la división durante la primavera, sin más complicaciones. Si nos vamos a verano entonces tendremos que recurrir al esquejado en condiciones algo más concretas.

Buen sustrato, mantillo y condiciones frescas controladas más o menos. La propagación por semilla no es habitual teniendo ya la planta, pero si se quiere hacer, necesitaremos un semillero protegido que debemos mantener a 15ºC aproximadamente.

Si ya conocías Mimulus por las flores de Bach, ahora ya sabes que tienes un par de especies para zonas del jardín algo más sombrías.

Mimulus. De las Flores de Bach al jardín
5 (100%) 2 votes

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Next ArticleLa mosca de la fruta en los cultivos