Planta Lapageria rosea

Cultivo de Lapageria rosea, la flor nacional de Chile

Hoy nos gustaría hablar de una planta, en este caso trepadora, con una delicadeza despampanante y una flores con variedad de colores aunque lo más común es la que tenéis en la foto, de color rosa. Copihue (Lapageria rosea). Esta trepadora, es, desde 1977, la flor nacional de los Chilenos, básicamente por ser endémica de aquel país. Vamos a conocerla un poco más y ver cómo podemos cultivarla. 

Origen de Lapageria rosea

Lapageria rosea pertenece a las Liliales, y el género nada tiene que ver con algún aspecto botánico o característico de la planta como ocurría el otro día cuando hablábamos de la Orbea variegata y el origen etimológico del género Orbea. En este caso, el nombre de Lapageria, sencilla y llanamente, se bautizó en honor de la esposa de Napoleón, cuyo nombre de soltera fue Tascher de la Pagerie. Ahora es perfectamente entendible lo de Lapageria. Al ser endémica de Chile, como bien decimos en la cabecera, se decidió en 1977 que fuera la flor que representaría al país. Todo un símbolo que ahora puede estar en tu jardín si lo deseas.

Su adaptación a Europa

A lo largo de los años se ha conseguido sostener y adaptar a climas europeos no muy severos ni por frío ni por calor. Es una planta algo delicada, bonita sí, pero luego veremos que no es de las «fáciles de cultivar». Lapageria rosea se catalogó a principios del S.XIX y no fue hasta mediados del mismo siglo, cuando se empezó a cultivar en diversos países de Europa.

A partir de ese momento, los híbridos comerciales se han ido sucediendo a lo largo de los años tanto en Chile como en Europa, sobre todo en Inglaterra, que es donde comenzó su andadura europea. A día de hoy tenemos cultivares de todo tipo que varían desde el blanco más puro hasta el rojo más intenso que puedas imaginar, pasando por colores crudos, rosáceos e incluso algunas con manchas como las de la foto principal de esta entrada.

Lapageria rosea y su doble interés: las flores y el fruto

Hemos de decir que la floración se hace de rogar. Es impresionante, pero se hace de rogar. Pueden tardar hasta una decena de años en florecer desde su condición de semilla. No hay por qué asustarse. Esto es el máximo. En teoría, de 3 a 5 años podremos disfrutar de sus flores. Las flores, como se puede apreciar, tienen un altísimo valor ornamental y por ello se ha ganado numerosos reconocimientos a nivel mundial. En las fotos no se tiene orden de magnitud del tamaño de la flor pero pueden alcanzar los 10-12 cm tranquilamente.

Además de la flor, el Copihue (su nombre común), posee un fruto alargado, puntiagudo en la base, con una pulpa dulce y muchas semillas en su interior, es totalmente comestible. Así que, además de darnos flores, nos da la posibilidad de un dulce fruto.

Si te atraen sus flores grandes y acampanadas de vivo color y te gustaría cubrir un muro, pérgola o valla con esta planta trepadora te contamos algunas cosas que debes saber sobre el cultivo de Lapageria rosea. Te avisamos: no es de las fáciles y necesita temperaturas suaves y un lugar soleado, cálido pero no ardiente, entre otras cosas. El valor ornamental tiene un alto precio.

Planta trepadora Lapageria rosea

Condiciones de cultivo de Lapageria rosea

Temperaturas y exposición

Necesita temperaturas suaves. No soporta el frío ni el calor y no hace falta que sean extremos especialmente. En España, debido a la gran variedad de climas, es posible cultivarla depende en qué sitios. En invierno, en pleno momento de reposo, puede soportar hasta -5ºC aunque con ligeros daños, que de cara a la primavera tendremos arreglar con una poda muy suave. Necesita un ambiente cálido como un muro orientado al sur, por ejemplo, que reciba y almacene calor del sol además de ser el soporte de la planta. Se nos ocurren climas suaves, libres de heladas y húmedos, como los de las zonas costeras del cantábrico.

Sustrato y abonado

Si con el clima es una planta muy sensible, con el suelo tampoco exenta de condiciones específicas. Para empezar necesita un suelo ácido. Los calizos son su perdición. Si partimos de un suelo muy calizo, es casi mejor olvidarse de su cultivo y verla en fotos, ya que la modificación de las condiciones de pH no van a ser fáciles y puede que no merezca la pena. Si partimos de un suelo neutro, esta tarea se antoja un poco menos complicada. Una buena cantidad de turba, por ejemplo, puede ser un buen comienzo para establecer la base de un suelo ácido.

Si quieres saber cómo modificar las condiciones de pH de un suelo, echa un vistazo a este artículo del pH.

A parte del pH también necesitaremos un suelo con una muy buena retención de la humedad y muy fértil, con un gran contenido en materia orgánica disponible. Para mantener este nivel de fertilidad, se recomienda añadir mantillo de buena calidad dos veces al año. Una en otoño y otra en primavera. Un compost muy adecuado para mantener además el pH en condicioens óptimas, puede ser aquel que contenga acículas de pino o coníferas en general, cuya acidez no vendrá nada mal. Si se quiere, además se puede añadir algún fertilizante para plantas o arbustos de flor.

Riego y humedad

En los meses de verano (plena floración) hay que estar muy pendientes de la humedad del suelo. Se ha de mantener un buen contenido en humedad, no dejarlo secar en ningún momento, evitando a su vez el encharcamiento que daría al traste con la planta.

Si el ambiente es seco también sufre y no le vienen mal pulverizaciones de agua (no caliza) que aguanten las flores un poco más de tiempo. Hemos de estar muy seguros de que el agua no es caliza.

Otras consideraciones de Lapageria rosea

  • No es una planta con mucho vigor y la poda no es algo que destaque en los cuidados de la planta. Si se da bien, siempre se puede dirigir y podar ligeramente para llevarla por donde queremos además de para arreglarla un poco. Eso sí, nada de podas severas.
  • En cuanto a las enfermedades, puede ser atacada en primavera y verano por pulgón y cochinilla principalmente.
  • El modo de propagación suele ser el acodo o la semilla. Para la semilla hay que tener un par de cosas en cuenta. Han de estar frescas y con una capa gelatinosa que las recubre. Esta gelatina contiene inhibidores de germinación que debemos lavar a conciencia para proceder a su siembra. La germinación de Lapageria rosea se produce a unos 20ºC aproximadamente y es lenta (3 meses aprox.).
  • Se ha de dirigir con alambre a un muro por ejemplo para ayudarle a establecerse.

Variedades de Lapageria rosea

Como hemos mencionado antes, los híbridos Chilenos o ingleses son varioes. Destacan la variedad Albiflora (flores blancas) o Beatrice Anderson (flores de rojo fuerte con manchas). En rosas tenemos la Flesh Pink por ejemplo.

Variedades inglesas

ColorNombre y características
Rojo
  • Beatrix Anderson. Flores con muchas manchas blancas en el exterior; cultivada a partir de semillas silvestres.
  • Nash Court. Flores grandes; data de 1884.
  • Penheale. Flores con follaje mucho más lanceolado que otras variedades.
Rosado
  • Flesh Pink. Flores de tono pálido; cultivada a partir de semillas de una variedad silvestre blanca.
Blanco
  • Wisley Picotee o Picotee. Del jardín de la Real Sociedad de Horticultura en Wisley; en realidad, se trata de la variedad Collingue.
  • Wisley Spotted. Del jardín de la Real Sociedad de Horticultura en Wisley; en realidad, se trata de la variedad Nahuelbuta.

Variedades chilenas

ColorNombre y características
Rojo
  • Caupolicán. Flores muy grandes de color intenso.
  • Colcopiú. Flores con algunas manchas blancas.
  • Contulmo. Flores de color sangre muy intenso y oscuro o bordó claro con pocas manchas.
  • Malleco. Flores grandes de colorido intenso, con hojas grandes y brillantes.
  • Quelipichún. Flores con hasta nueve pétalos.
Rosado
  • Cheuquecura. Flores grandes de matiz suave.
  • Colibrí. Flores medianas y gruesas de tono pálido.
  • El Vergel. Flores de color rosado carne suave.
  • Ongol. Flores muy grandes de color rosado pálido anaranjado.
  • Purén. Flores de colorido intenso.
  • Rayén. Flores grandes y gruesas de matiz suave.
Blanco
  • Alcapán. Flores grandes más abiertas y de pétalos gruesos.
  • Cobquecura. Flores teñidas de salmón o durazno.
  • Colipán. Flores con los bordes de los pétalos jaspeados de pequeñas manchas azules.
  • Collingue. Flores algo pequeñas jaspeadas de rojo, con pétalos ribeteados de rojo y violeta.
  • Ligtromu. Flores de pétalos bastante rizados.
  • Nahuelbuta. Flores con los pétalos interiores jaspeados de violeta, con hojas algo rizadas.
  • Raimilla. Flores de color blanco crema o marfil.
  • Relmutral. Flores grandes con ribetes rojos, en especial en los sépalos.
  • Toqui. Flores grandes y elongadas.

3 Comments

  1. Eduardo Casasnovas Susanna
    • Juan
  2. Eduardo Casasnovas Susanna

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