Lo que debes saber sobre el riego a presión

  

Teoría y práctica del riego a presión 

Prácticamente, todo jardín o huerto de valor, a la larga tenderá a disponer de un riego automático que funciona con sistemas de presión. Es lo más eficiente y cómodo para el horticultor. Aunque no esté presente, descansa saber que las plantas se están hidratando con un riego que tú mismo has programado y que se efectúa de manera religiosa. Así es el riego a presión automatizado.

El concepto de riego a presión es sencillo. Es proporcionarle energía al “agua muerta”. Cuando hablamos de aguas muertas no son aquellas que han perdido sus cualidades químicas y que no son aptas para regar, sino que se refiere a aguas que están estancadas.

El objetivo del riego por presión es permitir llevar agua de una zona concreta a otra que, de otra manera no sería posible.

   

Ten en cuenta que la mayoría de las veces tenemos “agua muerta” en un embalse o pantano, o directamente en un pozo o acuífero. En cualquier caso tenemos que solventar esa diferencia de altura proporcionando energía potencial y después energía cinética.

Tipos de riego a presión

 El sistema de riego a presión

Para poder ejecutar un riego automatizado o a presión que permita llevar agua a cualquier parte de nuestro jardín (incluido el huerto), hay que tener claro cómo funciona este tipo de riego y las partes de las que está formada. Vamos a hablar de algunos conceptos básicos.

 El caudal

El caudal viene en función de dos cosas. Por un lado, la cantidad de agua que te pueda proporcionar la fuente, ya sea un embalse, un pozo o una fuente conectada a la alimentación urbana. Por otro, de la cantidad de humedad que necesiten tus plantas.

No tendría mucho sentido dimensionar una instalación de riego a presión con una presión y un caudal mayor al que requieran tus cultivos. De la misma forma y en caso contrario, no se puede permitir diseñar algo que no iguale las necesidades hídricas de las plantas.

Podremos ver muchas dimensiones en el caudal: L/s (litros por segundo), L/min (litros por minuto), L/h (litros por hora) y m3/h (metros cúbicos por hora). Hay más formas pero no son tan comunes.

Por ejemplo, la bomba que impulsa y proporciona energía al agua se medirá en L/s o m3/h. En cambio, el caudal que proporciona un solo gotero se medirá en algo que tenga proporciones menores, ya sea L/h o L/min.

   

 ¿Quieres conocer qué caudal te proporciona un grifo o salida de agua?

Como ya vimos a la hora de conocer el pH del suelo, hay formas caseras de obtener resultados, en este caso no hace falta gastarnos nada de dinero para conocer el caudal de una fuente de agua.

Cogemos un cubo de medidas conocidas, o una botella de 5, 8 Litros. La llenamos con el grifo totalmente abierto y medimos el tiempo que ha tardado en llenarse. Lo hacemos un par de veces más y hacemos la media de tiempos.

Imagínate que has llenado en 10 segundos una botella de agua de 5 litros,

Dicho grifo te proporcionará un caudal máximo de 0,5 L/s

0,5 L/s = 0,0005 m3/s = 0,03 m3/h = 1,8 m3/h

La presión

La presión es igual de importante que el caudal. Es la base que proporciona movimiento al caudal, de forma que mayor presión, mayor caudal.

De forma particular y  para mantener un pequeño jardín, la presión no nos ha de preocupar más que garantizar la mínima para que el último gotero, el más alejado del origen de la instalación y, posiblemente, el más obstruido, pueda regar con el caudal para el que ha sido fabricado.

Ten en cuenta que cada elemento de riego proporciona una pérdida de presión, ya sean los cambios de sentido, las piezas y valvulería, los goteros, los aspersores, etc. Para que te hagas una idea la presión mínima según el sistema de riego va en orden ascendente según esta clasificación

Riego por exudación < Riego por goteo < Riego por aspersión 

En cuanto al dimensionamiento, oirás hablar de m.c.a. (metros por columna de agua), bares, atmósferas y demás. El kilogramo ya está desfasado aunque constantemente nos toca oírlo.

Para hacerte una idea, las medidas equivalentes y aproximadas son:

1 atm = 1 kg/cm2= 10 m.c.a. = 0,1 Mpa = 1 bar

Por ello, un buen diseñador de jardín tiene que tener en cuenta todas las pérdidas habidas y por haber (de cara a un planteamiento futuro). Se tiene que tener en cuenta el número de piezas que llevará la instalación, los cambios de sentido, la pendiente, el diámetro de las tuberías y la longitud total de la instalación. Una vez sabido esto se hacen los cálculos oportunos para conocer la presión mínima necesaria. A partir de esto se elige el mejor motor o se contrata con la compañía del agua, la presión que quieres y necesitas.

 ¿Qué ocurre cuando mi jardín es muy grande y el caudal y presión que tengo muy bajo?

Riego a presión de una parcela

Pues no, no tendrás que gastarte muchísimo dinero en conseguir una mejora impresionante de la instalación, ni comprar bombas potentísimas ni un largo etc.

Usaremos la sectorización.

Si no es posible regar un jardín en un único ciclo de riego (la mayoría de veces ocurre esto), tendremos que sectorizar. Es una medida económica y muy útil, sobre todo cuando tenemos diferentes especies que no solucitan el mismo consumo de agua.

Imagínate que en el SECTOR A tienes un jardín de rocalla con especies xerófitas y cactus, y en el SECTOR B tienes un huerto con herbáceas. Lógicamente tendrá que sectorizar. El huerto se deberá regar con mayor asiduidad que el jardín de rocalla.

 ¿Qué elementos forman parte de un equipo de riego a presión?

Partimos de un cabezal de riego donde estarán todas las piezas indispensables para la puesta en marcha de la instalación. Tenemos un equipo de filtrado, el equipo de bombeo y, opcional, las abonadoras.

 Equipo de filtrado

No nos podemos olvidar de la importancia de la filtración del agua. Si viene de embalse o de pozo, a menudo irá con partículas inertes y orgánicas que deteriorarán todos los elementos instalados. Aun viniendo de la red municipal, ésta viene con partículas que reducen la vida de toda la maquinaria.

Entre los filtros más conocidos, podemos encontrar 3:

  • Filtro de anillas
  • Filtro de malla
  • Filtro de arena 

Entre el filtro de anillas y el de malla no hay mucha diferencia, hablando en términos de usuario, y ambos se utilizan para los mismos orígenes del agua. En cambio, el filtro de arena es utilizado cuando el agua está muy sucia y tiene muchas partículas en suspensión.

 Equipo de bombeo

Del equipo de bombeo ya tenemos la mitad hablada. En él influyen tanto la presión como el caudal. Sin embargo, hay que considerar muchísimas cosas a la hora de elegir el mejor equipo de bombeo, por lo que, en la mayoría de ocasiones, habrá que recurrir a un experto.

Dentro del grupo de bombeo, ya sea eléctrico o por combustión, podemos encontrar los siguientes tipos:

Equipo de bombeo vertical

No son las más comunes, pero tienen una aplicación muy interesante. Extraer agua de pozos o entornos subterráneos y estrechos. Requieren una gran altura de elevación, sobre todo para pozos profundos, donde normalmente se colocan en serie.

Equipo de bombeo horizontal

Ya sea porque se dispone de un embalse o porque el agua que te llega de compañía hidráulica no tiene suficiente presión para regar tu huerto, necesitarás una bomba de este tipo. Son horizontales, como bien lo dice el nombre y se pueden instalar en serie o en paralelo.

 Abonadoras o fertirrigadoras

Si tenemos un sistema de riego localizado, una buena idea es disponer en el cabezal de una abonadora, por si algún día queremos aplicar algún fertilizante que se distribuye uniformemente por todas las salidas. Es un elemento a considerar si queremos evitar tener que abonar individualmente todas las plantas de nuestro huerto o jardín.

 La red de distribución

Esta parte es también muy interesante. Una vez tenemos el cabezal de hierro con todo listo, es momento de distribuir todas las tuberías, de PVC (policloruro de vinilo) o PE (polietileno).

Bueno, hemos dicho estos dos porque son las más comunes, más baratas y más eficientes, pero eso no quita que puedas elegir otros materiales que hay en el mercado.

 ¿Cuándo se utiliza una u otra?

Las que tú verás normalmente, quitando el riego exudante, que es un material poroso especial, son las tuberías de PE. Éstas son las de diámetro pequeño (inferior a 30 mm), que se pueden doblar y tienen tacto blando. Para tuberías de mayor diámetro, aquellas que se localizan en el cabezal y forman las tuberías primarias o secundarias, suelen ser de PVC (diámetros de 50 mm o más) y suelen ir enterradas en zanjas. Si no, necesitan una pintura especial que le proteja del Sol.

 Otros elementos de la instalación

Aunque ya se está haciendo largo este artículo, no nos podemos ir sin hablar de las piezas que también forman parte de la instalación del riego a presión.

En esta parte podemos encontrar elementos como uniones roscadas, conectores, enlaces de varias piezas, tapones, T, codos de distintos ángulos, etc.

Entre otras piezas de mayor especialización también existen ventosas (evacuar o introducir  el aire en el interior de las tuberías, para evitar sobrepresión o depresión), válvulas para evitar o reducir el paso de caudal de agua, medidores de presión y caudal (manómetros), etc.

 Un momento…¿y los goteros, aspersores y demás?

¡Claro! Se nos olvidaba una parte fundamental de la instalación. Tenemos el cabezal de riego, todas la piezas importantes, los filtros, el equipo de bombeo, la abonadora, la distribución de tuberías, etc. ¡y no tenemos salida de agua!

Se conocen como emisores y los podemos encontrar de mil y un maneras, formas, tamaños y colores.

 Los goteros

riego a presión por goteo

Fotografía: Fir0002/Flagstaffotos

Los más conocidos son los goteros, y tiene diferente caudal, según los situemos para herbáceas o árboles. Los hay de 3, 8 y hasta 16 L/h, incluso de anillos de goteros para rodear un árbol de gran tamaño y homogeneizar el bulbo húmedo de forma idónea.

Podemos encontrar 3 tipos:

  • Integrados: los compras así y no hay más que hacer. Tienen una separación previamente fijada por lo que resultan ideales para una extensión homogénea de plantas.
  • Insertados: donde quieres poner un gotero, cortas la tubería y los insertas.
  • Pinchados: mediante un pincho o sacabocados, como se conoce en el argot en la agricultura, se efectúa un agujero y se inserta el gotero.

Pero luego, para añadir más complejidad, encontramos aquellos que se regulan en función de la presión y no sólo de la disposición, como los hemos visto.

  • Autocompensantes: el caudal apenas cambia
  • No compensantes: la salida de caudal va en función de la presión que haya en la tubería.

 Los aspersores

Riego a presión por aspersión de césped

Fotografía: Daimensoccor

 Si quieres conocer este sistema y mirarlo desde otro punto de vista, aquí te dejamos un enlace a un artículo nuestro donde contamos las particularidades de esta forma de riego que tanto se parece al que efectúa la naturaleza.

 El riego exudante

   

Poco podemos decir que no hayamos dicho ya sobre este moderno sistema de riego. Para no repetirnos, os dejamos el enlace para que le echéis un vistazo. ¡Muy recomendable!

Riego exudante

 ¿Y tú, qué sistema prefieres?

Un saludo Agromática.

  

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1 comentario

  1. Rubén

    Hola, estoy haciendo un estudio de varios terrenos para poner riego por goteo. Con una única tubería de 20mm con salida a 16mm en cada terreno y agua estancada a 50 metros de altura, es una locura?
    Tendría algún problema de riego?? serían 5 terrenos de 2.000m2 a diferente distancia, pero siempre en pendiente. Y si no, qué me recomienda para no poner 5 mangueras principales??

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