Hoy, Agromáticos, nos toca hablar de una palmera muy conocida, la Phoenix Canariensis, bastante parecida visualmente a Phoenix dactylifera pero con sus características particulares. Para los amantes de los jardines con palmeras, aquí os ofrecemos los principales consejos para su cultivo, entre los que se incluyen el riego, el abonado, el clima, etc.
Phoenix canariensis, características e historia
La palmera canaria, es una especie cuyo origen pertenece a las Islas Canarias, de ahí el particular nombre tiene esta palmera del género Phoenix. Es tan importante allí que hasta el Gobierno de Canarias la ha considerado como el símbolo del conjunto del archipiélago.
Pertenece a la familia de las Arecaceae, y dentro de esta al género Phoenix, cuya distribución se extiende el norte de África, el Sur de Asia, las Islas Canarias y el Extremo Oriente.
Recomendaciones de cultivo de la palmera canaria
Temperatura
Son palmeras de origen tropical por lo que prosperan en condiciones de temperatura altas, en torno a los 18-30 ºC. También tienen la ventaja de que soportan temperaturas gélidas, debido a la rusticidad de su tronco y hojas, aunque sin embargo a partir de temperaturas de los 10º C empiezan a notar síntomas de frío ralentizando (o deteniendo) su crecimiento.
Iluminación
Las palmeras del género Phoenix tienen grandes necesidades de luz. Es importante que cuando son pequeñas no tengan plena disposición a condiciones solares, ya que es un error que mucha comete. Al principio, la palmera necesita condiciones de sol y sombra alternadas. Cuando crecen y alcanzan grandes alturas, este requerimiento ya no se puede cumplir porque no encontrará muchos árboles que crezcan cerca de ésta a la misma altura.
Humedad
La Canariensis está acostumbrada a condiciones de sequía extremas y es capaz de mantenerse con una humedad ambiental del 30 %. Aunque esto no es lo ideal. Lo óptimo es que crezcan con humedad relativas que oscilen entre el 60 y el 80 %.
Características del suelo y necesidades de abonado
La palmera no es exigente en cuanto a la estructura de suelos, por lo que se adapta a muchas condiciones de terreno. Ésta especie acostumbrada a suelos pobres crece perfectamente en terrenos de pH alcalino, aunque cuidado con el exceso de cal, ya que puede producir problemas de movilidad de minerales fundamentales para el crecimiento como el hierro, el magnesio, boro, etc.
Justo cuando se plante, le viene bien incorporar al sustrato una buena cantidad de estiércol o compost, y reincidir con pequeñas cantidades de estos nutrientes sobre todo en la época de mayor crecimiento, como en primavera y verano. Si estás trasplantando tu palmera de maceta a suelo definitivo, las mejores épocas son los meses donde mayor actividad radicular hay, como en primavera.
El riego de Phoenix Canariensis
El riego de la palmera canaria lo dividiremos entre invierno y verano. En las épocas de mayor calor, conviene establecer riegos frecuentes de poca cantidad para conseguir una buena humedad del suelo para las raíces. Cuando llega la época de invierno, el riego es muy escaso o llega a anularse en zonas donde haya cierta precipitación.
La poda
La poda de Phoenix es la que se suele realizar en la mayoría de palmeras, aunque no necesariamente pertenezcan a este género. Échale un vistazo a nuestro artículo sobre como podar palmeras.
Multplicación
La palmera canaria puede cruzarse con cualquier de los del género Phoenix, pero a la vez con ninguna de otro género. Cuando ocurre una mezcla de este tipo, las semillas que salen son híbridas y conservan características del macho y de la hembra (recordad que las palmeras son dioicas). Existen a veces mezclas entre Canariensis y Dactylifera que resultan casi imposibles de clasificar.
Tal como hemos dicho antes, puede reproducirse por semillas o bien mediante los retoños que suelen salir con gran frecuencia alrededor del tronco. En cuanto a las semillas, para activar la germinación se suelen dejar en agua unos días (que se cambiará todos los días) para después plantarla en maceta con un sustrato y humedad. Suele tardar entre 1 y 3 meses en germinar, dependiendo sobre todo de la temperatura ambiental.
¡Cuidado con el picudo rojo!
El picudo rojo siente debilidad por la Canaeriensis. Cuidado con esta plaga porque es muy complicada de eliminar y acaba con la palmera en poco tiempo. Atento a los síntomas típicos que demuestra que la palmera está contaminada. Puedes echarle un vistazo a través de nuestro artículo sobre el picudo rojo.
Cómo distinguirla de Phoenix dactylifera

Fuente: rinconesdelatlantico











Que hacer con la fracción de raíces que aparentemente quedan expuestas sobre el terreno cuando las palmeras ya son altas? S deben cubrir de tierra nuevamente aunque sean casi 40 o 50 CM sobre el terreno?
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