Cupressus arizonica detalle hoja

Cupressus arizonica. Ciprés de arizona. Cultivo y usos

El Cupressus arizonica, conocido como ciprés de Arizona es una conífera de origen americano con resistencia a zonas de poca lluvia y con un buen carácter ornamental como conífera. Además, es considerado un árbol muy resistente, rústico y con gran tolerancia a la polución urbana. Algunas variedades presentan unas acículas de color verde azulado con un gran atractivo. Vamos a profundizar en sus características cuidados y condiciones de cultivo.

Origen y distribución de Cupressus arizonica

El género Cupressus es el que define a lo que conocemos como cipreses normalmente. Podrás pensar que hay muchas especies de cipreses ya que es un árbol muy común en muchos lugares. Lo cierto es que especies aceptadas solo son 13. Hay como unos 200 sinónimos pero son otros nombres de estas primeras 13 especies. Cupressus arizonica no es sinónimo, es una de estas especies del género. Para ser justos, el nombre completo con el descriptor de la especie es Cupressus arizonica Greene. Edward Lee Greene fue un botánico de la universidad de California Berkely del S.XIX.

Cupressus arizonica distribución mundial

Distribución mundial de Cupressus arizonica. Extraído de GBIF.org

Es un árbol originario de la zona suroeste de los Estados Unidos. El apellido del nombre taxonómico nos da la información necesaria para inferir su origen. Efectivamente de la zona de Arizona aunque se extiende por toda la costa oeste y América central (México principalmente). También se desarrolla por el sur de Europa, siendo España el lugar donde predomina. También se llevó a Australia y está presente en la zona este del continente. Aquí os presentamos un mapa con las citas encontradas en Europa y América.

El ciprés de Arizona es una conífera, perenne, de gran porte pudiendo alcanzar hasta 20 metros de altura según la variedad. Hay variedades dentro de la especie de tamaños más comedidos. Morfológicamente no es el clásico ciprés, (Cupressus sempervivens L.) tan esbelto y espigado y muchas veces asociado a los cementerios. En este caso estamos ante una forma de copa algo más abierta y menos densa que el ciprés común. Aun así, sigue teniendo un porte esbelto, tronco recto y una estructura esbelta con copa poco ancha. Es característica su corteza, lisa en los ejemplares jóvenes que se va decapando en los ejemplares adultos y longevos. Esto genera una copa muy atractiva.

Tronco detalle Cupressus arizonica

Detalle de descamación del Cupressus arizonica. Foto de: jacilluch

El ritmo de crecimiento es moderado. unos 60-70 cm por año. Según variedades, las hay en diferentes tonos de verde. Particularmente nos gustan las que son verdeazuladas que pertenecen a la variedad «Glauca» una de las más cultivadas junto con «Compacta» de porte bajo. Otras variedade son: «Glabra», «Glomerata», «Montana», «Nervadensis» » y «Stephensonii».

Usos del ciprés de Arizona

Como ornamental es muy utilizado por las siguientes razones:

  • Posibilidad de conformar setos tupidos.
  • Resistencia a sequía y relativos pocos cuidados.
  • Gran tolerancia a distintos tipos de suelo
  • Resistente a la polución urbana.

Además, sus acetines esenciales tienen ciertas propiedades que ahora comentamos.

Es sabido que los aceites esenciales (AEs) de las coníferas tienen actividad antimicrobiana por su contenido en α y ß-pineno, compuestos monoterpénicos presente en la resina de las coníferas. Tanto bacterias Gram negativas y Gram positivas son inhibidas por los aceites esenciales del ciprés de Arizona, siendo algo más efectivo en las Gram negativas. Estos compuestos tienen cierta relevancia en la industria química y farmacéutica. En la medicina tradicional china se utilizan las resinas de coníferas como aniinflamatorio y antiséptico.

Lo que resulta curioso de los estudios consultados, es que la actividad antimicrobiana es muy variable en función de las condiciones de cultivo (clima, altitud, tipo de suelo etc.) habiendo extraído los AEs de árboles de Argentina, Irán, Algeria, Texas o Italia.

Leer más >> Aceites esenciales en las plantas

Plantación y cuidados del Cupressus arizonica

Temperaturas y exposición

Soporta pleno sol, luz directa y con temperaturas muy altas, típicas del clima de Arizona. Puede soportar tranquilamente hasta los 45ºC. Su resistencia a bajas temperaturas es menor. Según la clasificación de rusticidad del USDA, está entre las zonas 7 y 9, siendo el mínimo 0ºC en la zona 7 aunque puede soportar ligeras heladas y no muy continuadas en el tiempo. En la gran parte del sur de España, Andalucía y levante español se darán estas condiciones tan idóneas para esta conífera.

Suelo y abonado

Es de lo más tolerante a todo tipo de pHs de suelo. Desde muy ácidos hasta muy alcalinos  e incluso salinos en zonas costeras. A la textura del suelo también tiene un amplio rango de tolerancia a suelos arenosos, francos e incluso algo arcillosos. El único punto a vigilar es el drenaje. No pueden ser suelos que retengan demasiada agua.

No necesita dosis de fertilizante. Puede prosperar bien en suelos tirando a pobres. Aun así, se podría aplicar algo de fertilizante si se desea un crecimiento más acelerado o el suelo presenta alguna deficiencia importante que se conozca. El tipo de fertilizante puede ser típicamente granular de liberación lenta.

Riego

Durante el primer y segundo año, hasta la implantación total del sistema radicular, es conveniente asegurar un poco el riego, sobretodo si las temporadas vienen más secas de lo habitual. Una vez el árbol esté arraigado y las raíces hayan buscado su fuente de humedad en el subsuelo, resulta un árbol con muchísima resistencia a la sequía, pudiéndose incluir incluso en xerojardinería en zonas incluso desérticas.

Soporta sequías largas una vez arraigado. Su crecimiento se ve mermado en estas condiciones. Si se le aporta algo más de riego, junto con algo de fertilizante, podemos obtener mayor tasa de crecimiento. Las pluviometrías típicas de Arizona rondan los 200-300mm anuales para hacernos una idea.

Cupressus arizonica. Variedad Glabra

Cupressus arizonica var. «Glabra»

Poda

Todo dependerá del uso ornamental que deseemos. Es tolerante a la poda y por tanto se puede conformar como seto. En ese caso sí realizaremos una poda anual, antes de la primavera y siempre en en madera joven del año. No genera brotes nuevos en madera vieja y podríamos dejar zonas de calvas si no formamos el seto desde el principio. Ocasionalmente y con intención de formar el seto en sus primeros años de vida, se puede podar a final de la primavera.

Plagas y enfermedades

En general es bastante resistente pero puede presentar plagas como el pulgón del ciprés (Cinara cupressi). Este pulgón es un áfido de gran tamaño comparado con otros pulgones y de color oscuro casi negro y fácil de identificar especialmente si hay presencia de hormigas alrededor. Provoca el secado completo y caída de las ramas tiernas (las más jóvenes). Para árboles de gran tamaño el jabón potásico puede ser insuficiente, debiendo echar mano de insecticidas sistémicos como el imidacloprid.

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Referencias consultadas

  • Al-Mouhajer, L., Chabo, R., Saab, A. M., Saade, K., & Makhlouf, H. (2017). Antibacterial activities of essential oils isolated from two species Cupressus arizonica Greene and Cupressus sempervirens L.(Var. horizontal and pyramidalis). European J. Biomed. Pharm. Sci4, 430-435.
  • Chéraif, I., Jannet, H. B., Hammami, M., Khouja, M. L., & Mighri, Z. (2007). Chemical composition and antimicrobial activity of essential oils of Cupressus arizonica Greene. Biochemical Systematics and Ecology35(12), 813-820.
  • The plant list.org
  • GBIF.org
  • Foto de portada de: Daniel Arrhakis

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