Calendario de tareas en el olivo

El olivo lleva con nosotros muchísimos años y se conocen todas sus propiedades desde tiempos inmemoriables. Ya en la Biblia se mencionaba continuamente y no es para menos. Se trata de uno de los cultivos más conocidos y estudiados del mundo, extendido por la mayoría de países, dando mención a aquellos del área mediterránea (España, Italia, Grecia) que son y somos uno de los grandes productores de aceite en cuanto a calidad y cantidad.

Es tan antiguo que hasta se desconoce su origen. Algunas teorías aseguran que procede de las zonas de Siria, Líbano e Israel, y probablemente fueron los fenicios los que introdujeron esta especie en el mediterráneo.

Primero en Grecia, luego Italia y así. En la época romana ya existían olivos en España, aunque fueron los árabes los que más impulsaron su cultivo y aprovecharon sus propiedades.

Requerimientos climáticos

El olivo está totalmente adaptado al clima mediterráneo. Es una especie rústica y resistente. Aguanta bien las heladas de este clima (por debajo de 10 ºC bajo cero sufre daños).

Necesidades de riego y tipo de suelo

El olivo es un árbol acostumbrado a los periodos de sequía. Así lo muestran sus hojas, pequeñas y con un envés pulverulento y velloso que le protege de las pérdidas de humedad.

Por el contrario, si queremos obtener aceite o aceituna de él y tener una buena producción de frutos tendremos que regar.

Hay unos periodos críticos en los que es muy recomendable establecer un riego, como el desarrollo de los brotes de flor, la floración, la formación del fruto, cuando el árbol es joven y se encuentra en etapa de crecimiento, etc.

Sin embargo, en ningún momento podemos pasarnos, ya que el olivo es un cultivo bastante sensible al exceso de riego o los terrenos encharcados con drenaje insuficiente.

Como hemos comentado antes, la rusticidad de esta especie le permite crecer en lugares complicados, como suelos calizos o salinos (tiene gran resistencia a la salinidad).

Control y reducción de la vecería en el olivar

La vecería es una particularidad que está muy presente en el cultivo del olivo, sobre todo, y también en otros frutales. Es tan importante que hace tiempo le dedicamos un artículo, en el que contábamos algunas cosas acerca de este fenómeno y medios para reducirlo y controlarlo.

Programa de labores y tareas en el cultivo del olivo

El olivo es un cultivo que, realmente, no necesita muchas tareas. Esto si lo comparamos con otros frutales o vid. Sin embargo, hay fases cruciales que determinan el futuro de la cosecha. Ya sea de recolección para aceituna o para producción de aceite, te dejamos una relación de tareas a realizar en el cultivo del olivo.

Este calendario está generado en base a una zona geográfica común para el cultivo del olivar. No obstante, hay zonas donde el cultivo se retrasa y la recolección no se realiza en noviembre, si no meses más tarde.

Enero y febrero, pleno invierno

rama de olivo

Estado fenológico A: yema de invierno

Estamos en pleno invierno y el olivo se mueve poco. Es momento perfecto para realizar algunas labores de poda de formación del olivo y configurar las estructura adecuada de la siguiente producción de aceituna. Aquí resulta interesante el artículo que tenemos sobre la poda del olivo.

En esta época tenemos yemas de invierno totalmente cerradas, e incluso pueden permanecer inalteradas hasta bien entrado febrero. Todo dependerá del clima que haga.

 

Febrero-marzo, las yemas de flor empiezan a resurgir

En esta segunda fase de formación del futuro fruto, conocido como fase 2 o brotadura, las yemas se van engrosando poco a poco hasta que se inicia la formación del botón floral.

En esta fase, que puede suceder entre los meses de febrero y marzo, es común ver las primeras apariciones de prays, una plaga bastante común en el olivo.

Para resolver este problema, podrás encontrar una gran cantidad de productos fitosanitarios que funcionan bastante bien contra el prays.

hoja de olivo afectada por Prays

Daños comunes ocasionados por Prays

+ Producto autorizados por el Ministerio de Agricultura de España.

Además, es interesante reforzar el abono con nitrógeno, fuente de reserva de energía y estímulo para la producción de nuevas hojas y engorde de frutos.

Marzo, época de la formación del racimo

El olivo continua con su habitual formación del racimo. En esta época es interesante aportar un abono completo de nitrógeno, fósforo y potasio, con especial atención al primero. Seguimos controlando la mosca del olivo o prays con productos autorizados y prestamos atención a la posible aparición de enfermedades como el repilo, el cual aplicaremos productos a base de cobre. Sobre todo teniendo en cuenta que en esta época del año es muy común que caigan algunas lluvias de primavera.

Rama de olivo con racimos

Abril, hinchado del botón floral

En esta época se hincha el botón floral y se puede llegar a ver el cáliz de la futura flor. Empieza una etapa crucial en el desarrollo de la futura aceituna. Aún tenemos tiempo de aplicar productos que encajen con la formación y el cuajado de frutos, como estimulantes vegetativos, soluciones a base de fósforo (fosfato monoamónico, por ejemplo) e insecticidas para el control de plagas comunes en esta época.

Mayo, aparecen las primeras flores y la plena floración

El botón floral abre paso a la aparición de las primeras flores. En algunas ya se podrá ver los estambres. Hay que controlar la 2ª generación de prays con tratamientos insecticidas. En cuanto a esta plaga, se recomienda una aplicación foliar cuando nos encontramos con el 20% de las flores abiertas.

floración olivar

También, puede ser aconsejable realizar un posible aporte foliar con microelementos que estimulan la floración.

Junio y julio, tenemos cuajado de aceituna

Junio es un mes muy interesante para el desarrollo de la futura aceituna. Habiendo tenido un cuaje interesante, es momento de equilibrar el balance nutricional del olivo y aportar toda la energía necesaria para el desarrollo final de los frutos.

Seguimos luchando contra el prays, siempre respetando los productos autorizados para este cultivo.

Agosto y septiembre, el fruto comienza a endurecerse

A partir de esta etapa, practicamente tenemos un fruto a mitad de su tamaño final, con el hueso endurecido o en vías de endurecerse. Tendremos cuidado, como plaga, de la mosca del olivo, que se alimentará picando de los frutos en vías de formarse.

Es interesante en esta etapa evitar las varetas que se forman junto al tronco del olivo. Esta técnica se conoce como “desvaretar”. Estas nueva formaciones vegetales reducen la fuerza con la que la savia llega a otras partes de la planta. Por lo tanto, no son deseables.

Octubre, tenemos el fruto formado

En octubre, como norma general, el fruto adquiere su tamaño final, dando paso al proceso de maduración y cambio de color (que ya se puede ir viendo en algunas zonas del árbol). Hay que tener especial atención a los tratamientos preventivos con cobre para evitar la formación del repilo. Las lluvias de esta época del año pueden ayudar a que esta enfermedad se instale en el olivo.

Formación aceituna en olivo

En cuanto a la fertilización, comenzamos a aumentar los niveles de potasio al cultivo, con objeto de facilitar la etapa de maduración, el cambio de color y la acumulación de ácidos grasos.

Noviembre y diciembre, la maduración de la aceituna y su recolección

Aceituna madura en olivo

En estos meses, tendremos ya practicamente todas las aceitunas con el cambio de color, de verde a morado oscuro. Aplicaremos abonos NPK ricos en potasio.

Esta guía del olivar es imprescindible para todos aquellos que quieran meterse de forma profesional en el estudio y manejo del olivar.

Saludos.

Calendario de tareas en el olivo
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1 comentario

  1. Luis

    Buenas recomendaciones en general para todos los que quieran iniciarse en el cultivo del olivo.
    Enhorabuena por la sencillez en la exposición, que está al alcance de la mayoría.

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