Rotación de cultivos ecológicos (parte 2)

rotacion de cultivoContinuamos con más rotaciones de cultivos para tu huerto

Hace un par de días comentamos la forma de planificar los cultivos de nuestro huerto de forma sucesiva para sacar el máximo rendimiento. Diferenciábamos entre una rotación de cultivos y una alternativa de cultivos y os dimos un ejemplo con una rotación por familias. Como prometimos el otro día, vamos a daros otro tipo de rotación de cultivos que podéis seguir en vuestro huerto. La rotación por exigencias de nutrientes. Allá vamos.

Lo prometido es deuda. Y aquí va la rotación de cultivos por exigencias. Lo primero que hay que saber es a qué nos referimos con exigencia de una planta y cuáles son las más y menos exigentes. Consideramos planta exigente aquella que requiere de una cantidad de nutrientes del suelo importante. Poniéndonos drásticos, se comen las reservas del suelo y para conseguir unos buenos resultados debemos dárselas. Y en el lado contrario tenemos las poco exigentes. Creo que no hace falta mayor explicación. Veamos cuáles son:

Cultivos con alta exigencia

Estas son las que hemos comentado que “se comen” literalmente el suelo. Necesitan mucho aporte de estiércol o compost así que si no os queda ya os lo podéis agenciar porque os lo van a pedir. De todas formas también aceptan fases de compost menos descompuestas que otros cultivos, así que tenéis un poco de margen para estar tranquilos. En esta categoría englobamos sobre todo solanáceas (tomate, pimiento, berenjena, patata) y cucurbitáceas (melón, sandía, calabaza, calabacines), pero también tenemos casos como el maíz, la coliflor o las coles. Para que lo recordéis, en general son las plantas de las cuales aprovechamos su fruto.

Cultivos con media exigencia

Consideramos estas aquellas que dan buenos resultados plantándolas después de un cultivo de exigentes sin aporte de compost adicional. En este saco podemos meter las lechugas en general, las escarolas, las acelgas y los puerros. Para algunos cultivos considerados de exigencia media podemos añadir partes de compost muy descompuestas (mantillo o humus de lombriz) para conseguir los mejores resultados aunque no añadiendo nada todavía se pueden dar. En este grupo entran la zanahoria, rabanitos y remolacha.

Cultivos con baja exigencia

Creemos que no requieres presentación. Está claro, ¿no?. Nos van a dar alegrías sin que tengamos que añadir absolutamente nada de compost. Es más, ¡incluso podemos perjudicarlas si hay demasiado!. Así que ya sabéis. Nada, nada de nada, que ellas se conforman con poco. Normalmente en este grupo tenemos los cultivos de los cuales nos comemos las raíces. Cebolla y ajo por ejemplo. Y en el grupo más agradecido tenemos las leguminosas que no solo no piden, sino que dan. Así es, sintetizan el nitrógeno atmosférico, apostándolo a la tierra. Así que imaginaos la cantidad de compost necesaria. ¡Ninguna!

Cultivos con mínima exigencia

Estas ya son lo más. Podríamos incluir a las leguminosas pero es que estas se llevan la palma. Aportan al suelo mucho más de lo que requieren. Son las que denominamos abonos verdes. Hablaremos de ellos otro día. Hoy solo los enumeramos. Trébol, vezas, esparcetas, habas forrajeras y algunas gramíneas como cebada, avena y centeno.

Una vez clasificados los cultivos más comunes por su nivel de exigencia vamos a planificar nuestra rotación de cultivos.

Supongamos que dividimos nuestra huerta en 4 partes. Pues la distribución de nuestra rotación de cultivos por exigencias sería:

Parcela 1: Destinada a las más exigentes:

Mercanatura
  • Solanáceas
  • Cucurbitáceas
Parcela 2: Destinada a las de exigencia media:
  • Compuestas
  • Quenopodiáceas
Parcela 3: Destinada a otras de exigencia media (las que necesitan de un poco de aporte de compost muy descompuesto)
  • Liliáceas
  • Umbelíferas
Parcela 4: Destinada a las de baja exigencia
  • Crucíferas
  • Leguminosas
Lo que tenemos que hacer es ir rotando y pasando de más exigencia a menos exigencia de forma que que los cultivos de la parcela 2 pasen a la parcela 1, los de la parcela 3 a la parcela 2, los de la 4 a la 3, y los de la 1 a la 4. Según lo voy escribiendo me doy cuenta de que mejor sería una imagen. Ahí os va un ejemplo que propone Mariano Bueno, en su libro Manual práctico del huerto ecológico.
Rotación de cultivos
Recordad que los cultivos plurianuales estarán fuera de esta rotación. Se propone una quinta parcela para plantar por ejemplo, fresa, alcachofa y espárrago.
Si queréis saber los cultivos que engloba cada familia tenéis toda la información en el anterior post de rotación de cultivos que publicamos hace un par de días.
¡Hasta la siguiente!

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