Electroválvula de riego

Cómo funciona una electroválvula de riego

El riego automático ha supuesto una verdadera innovación en la agricultura, permitiendo automatizar más tareas y optimizar el tiempo empleado por el agricultor. Además, se generan ahorros en el agua de riego al aportar agua solo cuando el cultivo y la climatología lo precisa.  En este ámbito, una parte indispensable del cabezal de riego son las electroválvulas.

Este artículo está enfocado a darle la importancia que se merece este artilugio bastante económico que nos permite sectorizar diferentes zonas que tienen necesidades hídricas distintas. Su funcionamiento es muy sencillo y no es tan habitual que den problemas, aunque dependerá de la calidad del agua y las impurezas que arrastre. Sin embargo, como las válvulas eléctricas van instaladas posterior al filtro, salvo ligeros atascos o desgaste de la membrana, son elementos económicos y aguantan bastantes años de funcionamiento.

Antes de nada, es importante dar un repaso a todos los artículos dedicados a la fertirrigación y el riego automatizado. En esta categoría podrás encontrar una guía extensa sobre ello.

Cómo funciona una electroválvula de riego

Las electroválvulas de riego son una parte fundamental en un sistema de riego automatizado, ya que son las que cierran y dan paso al agua a en las diferentes tuberías y sectores que se pueden instalar.

Normalmente, están formadas por un dispositivo eléctrico o hidráulico que da una señal para apertura y cierre de la válvula, impulsado por un control automatizado conocido como programador de riego.

Este sistema nos permite poder controlar la salida de agua en un horario y tiempo establecido, de forma que no sea necesario nuestro manejo manual ni estar presentes. A su vez, también nos permite sectorizar la superficie de cultivo o el jardín si tenemos varias zonas con consumos hídricos diferenciados.

Funcionamiento

El mecanismo de funcionamiento de las electroválvulas de riego es realmente sencillo. En un estado normal, la válvula se encuentra cerrada e impide el paso del agua. Cuando se genera una pequeña tensión (generalmente, pocos voltios son necesarios para su accionamiento), se excita el solenoide que mueve un núcleo imantado y levanta la membrana, dejando pasar libremente el agua.

Lógicamente, todo este mecanismo genera una ligera pérdida de presión de agua, pero que se ve compensando sobradamente por la funcionalidad e independencia que genera este aparato.

Por tanto, prácticamente hay que decir que un programador y una electroválvula son elementos indispensables en cualquier cabezal de riego, al igual que los filtros que evitan el paso de impurezas por las válvulas y goteros.

Funcionamiento válvula de riego

Lugar de colocación de las electroválvulas de regadío

La ubicación de las electroválvulas siempre va posterior a la instalación del filtro, para evitar posibles obturaciones y deterioros de la membrana. Se suelen colocar o bien en el tramo posterior a la impulsión de la bomba o bien a la entrada de cada sector de riego, permitiendo la individualización de cada uno de ellos.

Partes principales de las electroválvulas

Como hemos comentado, las electroválvulas son dispositivos sencillos de instalar y bastante económicos en comparación con otras partes del cabezal de riego. En general, están formado por los siguientes elementos:

  • Carcasa principal: fabricada habitualmente en materiales plásticos y con 2 entradas, conectada la tubería de entrada y salida por enroscado.
  • El solenoide: una de las partes más importantes el dispositivo, formado por un cilindro largo o bobina de cobre que transporta corriente y activa el imán que mueve la membrana y deja pasar agua libremente.
  • La tapa: suele estar fabricado en plástico y se enrosca por medio de tornillos. Las electroválvulas más modernas incluyen un sistema manual para controlar el caudal de agua y también para activarla manualmente en el caso de que haya algún fallo en la corriente.
  • La válvula: un cuerpo plástico que permite el paso de agua cuando es activada mediante el solenoide.
  • Membrana: formado por un material flexible que sirve de unión entre la tapa y el cuerpo de la válvula, siendo el elemento que más problemas genera según la calidad del agua de riego.

Dependiendo del tipo de bobina utilizada en el solenoide, necesitará un pulso eléctrico que puede ser de corriente alterna o continua. Los hay que pueden ser activados con la energía de una pila o batería, en caso de no disponer conexión directa al suministro eléctrico.

Tipos de Electroválvulas

Existen varias formas de clasificar una electroválvula de riego. Inicialmente por su estado antes de ser accionado, como es el siguiente caso:

  • Normalmente cerradas: cuando no hay la alimentación eléctrica quedan cerradas. Estas son las de uso común en riego.
  • Normalmente abiertas: quedan abiertas cuando no hay alimentación.

Por otro lado, también las podemos diferenciar según la energía eléctrica que necesitan para su accionamiento:

  • 9-12V DC latch: su accionamiento se puede realizar mediante batería o pilas, especialmente en zonas donde no hay acceso a la energía eléctrica.
  • 12-24V AC: son las más utilizadas actualmente y están controladas por programadores que están conectados a la energía eléctrica. Funcionan con tensión de 220-230 V y corriente alterna, utilizando entre 12 y 24 V para activar las electroválvulas.

¿Cómo elegir una electroválvula?

En general, para el mundo de la agricultura y fertirrigación, existen electroválvulas muy económicas y bastante fiables. No se requieren materiales especiales que encarecen su coste debido a que el agua es un elemento noble, sin viscosidad y generalmente sin impurezas. Y si no es así, habrá que revisar por qué el filtro que hemos instalado no funciona correctamente.

Si estamos regando con agua de pozo que contiene muchas impurezas, buscaremos una electroválvula de mayor calidad, ya que el elemento que suele tener problemas es la membrana. Igualmente, la parte más importante sería colocar un buen filtro antes de la colocación de las electroválvulas.

Si tenemos acceso a la luz eléctrica, lo más recomendable es utilizar una de tipo 12-24 V. Son las más comunes y fiables, y eso hace que se abaraten los costes. Si, por contra, no tenemos acceso a la luz eléctrica, buscaremos alternativas con pilas tipo 9-12 V.

Válvulas de riego

Principales problemas en las electroválvulas de riego

Los equipos electrónicos expuestos a las inclemencias del exterior suelen generar fallos a largo plazo. Sin embargo, en el caso de las electroválvulas, hablamos de un dispositivo bastante económico (hay elementos completos por 15€), pero que puede llegar algún mantenimiento periódico.

Electroválvula que no cierra

Uno de los fallos más habituales en las electroválvulas es que, estando cerrada por el programador, sigue dejando pasar el agua. En este caso, el problema puede deberse al solenoide (dispositivo electrónico) o a la mebrana o válvula que deja pasar el agua.

  • Si al activar el programador, escuchamos un zumbido inicial, en principio el solenoide funciona correctamente.
  • Si no lo escuchamos, es probable que el solenoide se haya roto y tendremos que sustituir esta parte, no siendo necesario el cambio de la electroválvula al completo.

Si todo funciona correctamente, lo más probable es que la membrana haya acumulado suciedad y no cierre bien, por lo que tendremos que desmontar la carcasa con los tornillos de la parte superior y limpiarla.

En el caso de que después de esta operación siga dejando pasar el agua, a pesar de no estar accionada, lo más aconsejable es sustituir por completo la electroválvula de riego.

Electroválvula pierde agua por la carcasa

Una electroválvula expuesta al Sol pierde elasticidad plástica y hace que se agriete con facilidad. Esto causa que, con el paso de los años, vaya perdiendo una pequeña cantidad de agua de forma constante. En este caso, es recomendable sustituir la pieza por una nueva y protegerla del Sol mediante una caseta de riego o, al menos, con plástico protector.

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