El azufre en la agricultura

Usos y características del azufre en la agricultura

El azufre es actualmente un compuesto bastante utilizado en agricultura. Se acepta en cultivos ecológicos y actúa como acaricida, fungicida y repelente. Es un producto barato y relativamente eficaz, aunque tiene algunos inconvenientes que vamos a ir viéndolos en este artículo dedicado al azufre, así como su utilización para controlar algunas plagas y enfermedades.

Si cogemos un vademecum de fitosanitarios vemos como hay muchas clases de azufre. De hecho en el magrama hay, a fecha de la realización de este artículo, 18 registros de productos que contienen azufre.

Su uso es bastante variopinto y no sólo se limita a prevenir los cultivos de plagas y enfermedades, también para corregir suelos con pH básico (por encima de 7). 1 kg de azufre por cada metro cuadrado es capaz de reducir en 1 unidad del pH de un suelo. Si no conoces el pH de tu suelo puedes hacerlo a través de la siguiente forma.

En relación con plagas y enfermedades, su uso está aceptado para tratar oidios/oidiopsis, araña roja, eriófidos, ácaros, erinosis, etc.

Una cosa importante, su uso está permitido siempre que no se mezcle con aceites o productos de reacción alcalina. Ante la duda, hay que consultar antes de «liarda parda».

Aunque la cantidad de  producto a la hora de añadirlo a los cultivos varíe con respecto a su concentración, el azufre al 80 %, por ejemplo, se suele aplicar a razón de 20-30 kg/ha.

Condicionantes a la hora de aplicar azufre a los cultivos

Como cualquier producto fitosanitario, el azufre también requiere unas normas de aplicación y tiene unos requisitos, que se comentan a continuación:

  • No aplicar a temperaturas altas (más abajo lo veremos con detenimiento).
  • Como hemos dicho, no se debe mezclar con aceites o elementos de reacción alcalina.
  • No se aplica a cultivos cuyos frutos se destinen a conserva.
  • No se debe aplicar sobre alcachofa o variedades de frutales sensibles (peral, albaricoquero o manzano, por ejemplo),

Teniendo claro dichos condicionantes, se puede aplicar azufre a nuestros cultivos, sean ecológicos o no.

Sin embargo, es un producto no muy cómodo de utilizar. Lo encontramos como polvo para espolvorear, lo cuál quiere decir que si no somos muy mañosos, acabaremos perdidos de azufre, que cuidado, puede ser irritante.

Hay varias formas de hacerlo, y cada maestrillo tiene su librillo, como se suele decir. Un calcetín, un tarro con una apertura pequeña, etc. El caso es espolvorearlo de manera correcta y equilibrada sobre los cultivos.

En los últimos años, no goza del mismo entusiasmo por parte de los agricultores por esto mismo, su complicada forma de aplicar sobre los cultivos, ya que en el mercado hay otros compuestos fungicidas que se aplican de forma más cómoda y ofrecen mejores resultados.

El azufre combinado con otros productos

A parte del azufre elemental, muchas casas comerciales se han especializado en producir mezclas de este elemento con otras materias activas que actúan como fungicidas o insecticidas, y aumentan su eficacia. Por ejemplo, el azufre con cipermetrin para combatir el oidio, pulgones, heliotis, trips, etc., o el azufre con cobre, para reforzar el poder antifúngico del producto, muy eficaz contra el oidio.

Veréis que en el mercado hay gran cantidad de productos ricos en azufre en polvo, así como espolvoreadores y mezclas para la prevención y tratamiento de enfermedades.

El azufre en la agricultura ecológica

Si nos vamos al anexo 1 del REGLAMENTO (CE) no 889/2008 sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos, vemos como el azufre está aceptado como fertilizante y acondicionante del suelo y como plaguicida o producto fitosanitario (anexo II) en el punto 6. Su acción es acaricida, fungicida y repelente.

Eso sí, que sea ecológica no quiere decir que esté libre de problemas o intoxicaciones. El azufre es irritante y tiene un plazo de seguridad antes del cual se puede recolectar, manipular o ingerir los frutos tratados.  Por ejemplo, un azufre al 80 % en su composición tiene un plazo de seguridad (PS) de entre 3 y 5 días.

Si se hace antes y se corre la imprudencia de no respetar este periodo, puede afectar a las vías respiratorias, irritar la piel o los ojos y contaminar bebidas o alimentos. Ojito.

Cuidado con las temperaturas altas

Un error que suelen cometer ( y con bastante frecuencia) muchos agricultores, por desconocimiento (bueno, y otras veces por cabezonería) es aplicar azufre a sus cultivos cuando las temperaturas son altas. A pesar de que el técnico les recomienda no hacerlo, muchos deciden seguir adelante, con el riesgo que presenta para sus plantas. ¿Por qué?

Para explicarlo vamos a dar una clase sencilla de química:

El rango de actuación del azufre está muy limitado por la temperatura, sobre todo como fungicida. Actúa a partir de 20 ºC y da muchos problemas cuando el termómetro supera los 30 ºC.

Cuando las temperaturas son muy altas, por encima de los 30-35 ºC, el polvo de azufre (S) pasan a estado gaseoso (sobre todo porque el polvo es muy fino (llegando una milésima de milímetro) y entra a través de los «poros» de la planta, conocida como estomas y que se encuentran en la epidermis de los vegetales (sobre todo en el envés de las hojas). Dentro de la planta coge oxígeno y pasa a (SO2). Esto es, en química, dióxido de azufre. 

Dependiendo de las condiciones de humedad en el interior de la planta, concretamente en los estomas, este dióxido de azufre «toma» más oxígeno (se oxida) y pasa a (SO3), trióxido de azufre.

Ojito ya. El trióxido de azufre es una sustancia corrosiva considerada como una sustancia peligrosa, y es uno de los compuestos que coches y fábricas y demás liberan a la atmósfera y producen la lluvia ácida. 

Ahora bien, el agricultor, ajeno a todo lo que está pasando en el interior de la planta, continúa regando y valorando «lo bien» que le va a ir a sus cultivos el azufre que ha incorporado en «pleno verano».

Cuando el trióxido de azufre que se encuentra en el interior de la planta capta humedad (agua) se produce una modificación química muy interesante:

H2O + SO3  = H2SO4

¿Te suena? ¡Es ácido sulfúrico! Una sustancia que es capaz de llevarse por delante cualquier tejido orgánico, ya sea vegetal o animal. Acabamos de producir una lluvia ácida en el interior de la planta, sin saberlo.

El agricultor, que felizmente se despierta, observa como un cultivo entero se ha pulverizado, literalmente.

Mucho cuidado con aplicar azufre espolvoreado sobre los cultivos con las temperaturas altas.

Un saludo. Agromática.

18 Comments

  1. Alfonso Aguilar
    • Jose Agromática
  2. Mauricio Zegarra
    • Jose Agromática
  3. pablo
    • Jose Agromática
  4. Paco
    • Jose Agromática
  5. Jesus
  6. Mercedes Monzon
  7. miguel alborch orts
  8. felipe suarez alva
    • Jose Agromática
  9. raquel
  10. Ariendo
    • Jose Agromática
  11. Juan

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