piscinas prefabricadas

¿Merecen la pena las piscinas prefabricadas?

Tener piscina en casa. Un ideal de verano. 

Mayo. En España empieza a  ser tiempo de aumento de calor y las barbacoas se van sucediendo a medida que los fines de semana aumentan. Y con ello, las ganas de piscina. 

La realidad de este país es que mucha gente vive en apartamentos. Vivimos en altura y culturalmente, el apartamento es predominante frente a las casas con jardín

Digo esto porque a diferencia de Inglaterra por ejemplo, donde el porcentaje con viviendas con jardín trasero (backyard) es superior, España no es un país en el que domine esta situación de manera general. 

Ahora bien. ¿Quién tiene mejor clima para disfrutar del exterior? España, por supuesto. Curiosa ironía. 

Y de los que tienen jardín en España, ¿qué porcentaje hay que tenga piscina de obra permanente?. Los números se van estrechando seguro. 

La piscina es una superficie que “pierdes”. No puedes usarla para otras cosas. y cuando el espacio del jardín no es muy grande, el coste de oportunidad de tener una piscina permanente es muy muy alto. 

Y llegaron las piscinas prefabricadas

Este coste de oportunidad afortunadamente se empezó a disolver con el invento de las piscinas prefabricadas. Ciertamente, en climas muy muy cálidos durante todo el año, donde puedes bañarte en cualquier momento (véase Canarias), la opción de piscinas prefabricadas, puede no ser la opción… ¿o si?

Aquí es donde llega el concepto piscina prefabricada o desomontable. Los que seáis algo talluditos en años y vierais los Simpson os acordaréis de aquel maravilloso capítulo de la piscina de verano.

Pues aquello tan ajeno hace años que pertenecía a la esfera de la imaginación se puede convertir en realidad con las piscinas desmontables. 

Pongamos que vives en Barcelona, una ciudad cosmopolita donde tienes la suerte de tener una pequeña parcelita. En Barcelona podremos disfrutar de piscina una buena parte del año. Igual hasta 6 meses. 

Ventajas de las piscinas desmontables o prefabricadas

Fundamentalmente el  precio: Estas piscinas suelen ser mucho más económicas que las piscinas de obra. La reducción de coste viene de la menor necesidad de mano de obra especializada y materiales más baratos. La verdad es que no teníamos un orden de magnitud en cuanto a precios y sorprdenden porque no son tan caras.

Las hay de estructura metálica y bañera de plástico pero también está la piscina de acero, mucho más robusta y que no supera en la mayoría de casos los 3.000€. Todo dependerá de si es acero inoxidable, galvanizado etc. PiscinasAthenea de Barcelona explican muy bien los diferentes tipos de piscinas de acero por ejemplo en el blog de su página.

Ten en cuenta que una piscina de obra puede costar entre 10.000 y 15.000 euros para una superficie de unos 15 m2, es decir, unos 700-1000€/m2.

Instalación relativamente rápida: Es rápida, dependiendo del tipo y volumen de piscina pero en pocas horas o un par de días en su mayoría la tienes montada. Una piscina de obra tarde bastante en hacerse pero eso sí, una vez hecha es definitiva.

Coste de oportunidad de espacio: Este coste de oportunidad que plantea una piscina de obra, con las piscinas desmontables no ocurre. Recuperas tu espacio una vez haya pasado el verano. 

Mantenimiento: Al final, también tienen su bomba de cloro y demás accesorios para evitar la formación de algas y controlar el pH como en una piscina normal. Eso sí, la cantidad de agua es algo menor y las dosis se reducen así como los equipos de filtración. No es lo mismo una bomba y filtro para una piscina de 70.000 litros que para una de 7.000.

Inconvenientes de las piscinas prefabricadas

Pues en realidad no son tantos como pudiera parecer: 

Tiempo de montaje y desmontaje: Está claro que el día que decides ponerla en marcha o retirarla, vas a tener que invertir unas cuantas horas en montarla o desmontarla y llenarla o vaciarla.Si es de paredes plásticas en pocas horas está lista. Si es de paneles de acero, más grande y con más estructura, tardarás un poco más. 

Posibilidad de rotura si se hace mucho el burro: Es cierto que una piscina desmontable es bastante resistente pero nada comparable con una de obra. Si no se tiene un mínimo cuidad y hay un accidente (golpe fuerte, cae alguien en una parte de la estructura), podría ceder.

No suple al 100% lo que una piscina de obra puede conseguir: La realidad es que las piscinas prefabricadas no va a cubrir las características totales de una piscina de obra. Tenemos que tener en cuenta la vida útil a largo plazo que no va a ser la misma. El formato también influye, porque no olvidemos que una piscina prefabricada no deja de ser una “bañera grande”. El nivel del agua de una de obra está a ras de suelo.

Después de exponer todas estas ideas que yo veo. ¿Crees que puede ser una buena opción? ¿Tenemos ya formatos que pueden suplir en gran parte una piscina de obra? Déjamelo en los comentarios.

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