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Limpieza de sistemas de goteo

La limpieza de los sistemas de riego en el huerto

Años y años de trabajo de tu sistema de riego y al final acaba pasando factura. Ese es el día a día de la agricultura actual. Mucho tienen que decir aquellos hortelanos y agricultores que disponen de abonadoras donde añaden los fertilizantes para fertirrigación.

Hoy, en Agromática, comentamos un poco de los actuales sistemas de limpieza de los sistemas de riego localizado, en especial, el gotero. 

Tras años de funcionamiento empiezas a notar que por tus goteros no sale el mismo caudal de antaño. Te sorprendes y piensas cómo puede ser posible si tienes unos filtros en el cabezal de riego de la leche. Da igual, hay veces que las partículas son muy pequeñas, pasan el filtro y luego floculan y atascan los goteros.

Créenos, es realmente fácil obturar un gotero…

¿Soluciones? Pues para el que tenga un pequeño jardín y no disponga de abonadora, hay una forma muy sencilla (pero laboriosa). Consiste en introducir un alambre fino en cada uno de los goteros. Sí, es una labor ardua y poco gratificante.

En cambio, si dispones de abonadora o inyector, la cosa cambia, pues hay productos de naturaleza ácida que son capaces de desintegrar los compuestos que obstruyen las tuberías y los goteros. Vamos a comentarlos.

¿Qué materias suelen atascar los sistemas de riego?

Básicamente, todas aquellas partículas que arrastra el agua. Lógicamente, la calidad del agua dice todo, tanto para la salud de tus cultivos (recuerda lo que dijimos de la conductividad eléctrica) como para los elementos de trabajo (filtros, motores, tuberías, goteros, etc.).

Materia orgánica en suspensión

Tanto si se añade por abonadora (ojo, no el compost típico al que estamos acostumbrados, sino aquel que es soluble), como si regamos de pozo o embalse, podemos encontrar todo tipo de materia orgánica. Algas, hongos, bacterias, restos vegetales diminutos. Todo aquello que no ha limpiado el filtro.

Partículas sólidas

Las partículas sólidas pueden ser inertes o naturales. Estas últimas serían restos de tierra, ya sea arcillas, arenas o limos que se encuentran en suspensión junto al agua. Además, también pueden circular por el interior de la tubería restos de plástico, metales o cualquier otro componente inerte.

Contra esto último poco se puede hacer aplicando ácidos, pues ni disuelven el plástico ni el metal (a corto plazo). Lo ideal será abrir por el final las líneas portagoteros para permitir la salida de dichos elementos inertes en suspensión.

Sales

Hablamos de los bicarbonatos y aquí mencionamos la importancia del contenido de sales en nuestra agua.

Además, los abonos como tal son sales, por lo que también hay que tener especial cuidado con la cantidad que añadimos por riego (para evitar quemaduras y fitotoxicidades), su solubilidad, y su incompatibilidad con otros fertilizantes solubles.

Cuando las sales se secan, se forman costras en el interior de la tubería o en los goteros, produciendo obturaciones, reducción de caudal y roturas.

¿Cómo evitar las obturaciones en tu sistema de goteo?

En el mercado hay distintos productos, la mayoría de naturaleza ácida, para lograr limpiar todo nuestro sistema.

Básicamente podríamos diferenciar entre limpiezas de mantenimiento (aquellas que se hace, por ejemplo, una vez al mes) y limpiezas profundas, donde se aumenta la cantidad de materia ácida y se cierran todos los goteros.

Para eliminar carbonatos, un producto muy usado (y no es caro) suele ser el ácido nítrico. Tiene un pH muy ácido, por lo que viene bien para aquellos terrenos de naturaleza básica.

¿Qué cantidad de ácido nítrico se suele añadir?

Aunque es variable y dependerá de cómo de obturado se tenga la instalación, nos mojamos a recomendar una cantidad de entre 3 y 6 litros por cada metro cúbico y hora de riego.

¡Un momento! ¿Y como sé cuanto es un metro cúbico de agua que pasa por mi tubería?

Muy fácil. Cuenta el número de goteros de tu instalación y su caudal. Si por ejemplo dispones de 250 goteros de 4 L/h, estaríamos hablando de 1 metro cúbico cada hora de riego. Por lo cuál, tendrías que añadir al inyector entre 3 y 6 L.

Limpieza de materia orgánica

Aunque con el ácido nítrico se consigue mucha mejoría en el sistema de riego, también hay otros productos específicos, según la naturaleza del atasco. Por ejemplo, para obturaciones procedentes de cúmulos de materia orgánica se puede añadir hipoclorito sódico, lo que todo el mundo conocemos como lejía. 

Eso sí, habrá que tener mucho cuidado con la concentración y la cantidad para evitar fitotoxicidades en los cultivos.

 Además, el hipoclorito sódico se puede emplear, a mayores dosis, para combatir un problema emergente de nematodos. Se suele aplicar a razón de 1 litro por cada 1.000 metros cuadrados, teniendo en cuenta siempre el número de goteros que disponemos para evitar fitotoxicidades.

Precauciones a tener en cuenta 

Por último, debéis tener en cuenta las muchas precauciones que hay que tener cuando se manejan productos de esta naturaleza.

Tanto el ácido nítrico como el hipoclorito resultan peligrosos y corrosivos, y desprenden gases tóxicos. Para su manipulación es obligatorio el uso de guantes protectores, trajes impermeables, botas, gafas, etc.

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