fertirrigación en tomate de industria

Plan de abonado en tomate de industria

Hoy vamos a tratar un cultivo para nada parecido al tomate que todos conocemos, pues los frutos se procesan para producir los concentrados de tomate de industria que todos tenemos en casa enlatados.

El tomate de industria es un cultivo extensivo, propio de la zona de Sevilla, Extremadura y Aragón. Todas ellas con variedades y producciones diferentes.

La densidad de plantación suele estar comprendida entre 20.000 y 30.000 plantas por hectárea, logrando una producción que va entre los 100 a 200 t/ha.

Características de la fertirrigación en el tomate de industria

A la hora de realizar un plan de abonado para tomate de industria, lo ideal es contar con lo que tiene en el suelo y lo que aporta el agua. Podemos ahorrarnos (o no) mucho dinero en aplicaciones de fósforo, calcio, potasio, etc.

Hay que contar con que el tomate de industria es muy exigente en nitrógeno, siendo uno de los principales elementos en este cultivo.

Sobre todo, porque los suelos españoles tienen buena reservas de potasio, otro elemento también imprescindible para la correcta maduración del tomate y el llenado de la pulpa, pero hay veces que se peca en defecto a la hora de fertirrigar y el suelo aporta el resto. Sin embargo, con el nitrógeno no pasa lo mismo.

Producción de frutos en tomate de industria

Niveles nutricionales (%) en hojas de tomate

A la hora de realizar un análisis foliar para comprobar el estado nutricional de la planta, éstos son los valores normales de cada uno de los elementos:

  • Nitrógeno (N): 3.0-4.0 %
  • Fósforo (P): 0.2-0.35%
  • Potasio (K): 2.7-3.5%
  • Calcio (Ca): 2.0-3.5%
  • Magnesio (Mg): -%
  • Azufre (S): 0.2-0.4%

Y de micronutrientes:

  • Hierro (Fe): 100-150 ppm
  • Manganeso (Mn): 40-350 ppm
  • Cobre (Cu): 10-20 ppm
  • Zinc (Zn): 20-60 ppm
  • Boro (B): 21-80 ppm

Programación del abonado en tomate de industria

Para ver qué aportamos al suelo en fertirrigación, es importante ver qué extrae el cultivo del suelo, que se traduce en las unidades fertilizantes o kilogramos de cada nutriente del que se alimenta.

Para una producción normal de 100-120 t/ha (las hay más altas), el tomate de industria absorbe las siguientes cantidades de los siguientes elementos:

  • Nitrógeno (N): 350 kg/ha
  • Fósforo (P2O5): 140  kg/ha
  • Potasio (K2O): 600 kg/ha
  • Calcio (CaO): 270 kg/ha
  • Magnesio (MgO): 100 kg/ha

Sin embargo, ésto no es lo que tenemos que aportar en cobertera, puesto que el suelo ya parte de unas riquezas y seguramente hayamos aportado abonado de fondo.

Lo normal en fertirrigación es aportar entre 175 y 200 kg/ha de N, 60-70 kg/ha de P2O5, 250-300 kg/ha de K2O y entre 20 y 30 kg/ha de CaO.

Estos datos son unidades puras, que tendremos que transformarlas según la riqueza del fertilizante a utilizar.

Por ejemplo. Si queremos aportar todo el potasio (250 kg/ha de K2O) con nitrato potásico, los cálculos saldrían de la siguiente manera:

Aporte 250 kg/ha de K2O con KNO3 (46% K2O): 250/0.46= 543.47 kg de nitrato potásico a aportar

Con este aporte y como el nitrato potásico (KNO3) también aporta nitrógeno (N=13%), también estaríamos aplicando al tomate de industria 70.65 kg/ha de nitrógeno puro (o unidades fertilizantes de nitrógeno).

Distribución de los nutrientes

Los nutrientes se debe distribuir estratégicamente durante el crecimiento del tomate de industria. Al principio, es más exigente en fósforo como aporte energético y efecto de crecimiento de raíces y pelos absorbentes. Más tarde, habrá que incrementar el del potasio, llevando aportes constantes de nitrógeno para lograr tener una planta fuerte que soporte la producción de frutos.

Sin embargo, conviene no pasarse pues podemos tener problemas en la floración y cuajado de fruto o atraer plagas y enfermedades no deseables.

Trasplante a floración

En esta etapa, es importantísimo que se estimule la producción radicular y que haya un correcto asentamiento del cultivo. Por eso, los niveles de fósforo han de estar altos, al igual que el aporte de nitrógeno para lograr una rápida producción de hojas y tallos.

Equilibrio recomendable: NPK 1-0.3-0.6

Aplicaremos 90 kg/ha de N, 30 kg/ha de P y 55-60 kg/ha de K

Si lo hacemos con fertilizantes convencionales (nitrato amónico, fosfato monoamónico y nitrato potásico), el aporte queda de la siguiente manera:

  • Nitrato amónico: 195 kg
  • Fosfato monoamónico: 49 kg/ha
  • Nitrato potásico: 130 kg/ha

Lo ideal es que se reparta homogéneamente en todos los riesgos. Si por ejemplo, esta fase (trasplante a floración) dura 6 semanas, contando con que no se abone en la primera o segunda, se dividen estos valores en 6 y es el aporte semanal.

fertirrigación en tomate de industria

Floración hasta formación de frutos

En esta fase es importante mantener el nitrógeno constante (no en niveles muy altos), e ir incrementando progresivamente los valores de potasio, de cara a favorecer la futura maduración, soportar un estrés hídrico y llenar los frutos, aumentando su tamaño.

Equilibrio recomendable: NPK 1-0.4-2 (0.4 CaO)

Aplicaremos 50 kg/ha de N, 20 kg/ha de P, 100 kg/ha de K y 20 kg/ha de Cao

Si lo aplicamos con fertilizantes convencionales (nitrato amónico, fosfato monoamónico, nitrato potásico y nitrato cálcico), se aportarán tantos kg de estos elementos:

  • Nitrato amónico: 19 kg
  • Fosfato monoamónico: 33 kg
  • Nitrato potásico: 217 kg
  • Nitrato cálcico: 74 kg

Si te fijas, el aporte de nitrato amónico no es tan alto. Eso es porque el resto de fertilizantes tienen base nitrogenada y ya aportan nitrógeno, por lo que se descuenta del aporte de NH4NO3.

Maduración de frutos

En esta etapa, con los frutos perfectamente formados y ya en fase de cambio de color y maduración, es interesante tener niveles altos de potasio para facilitar el transporte de fotoasimilados (azúcares, ácidos grasos, proteínas, etc.) de las hojas y tallos a los frutos.

Ese proceso de movilización de nutrientes lo podemos ver en la siguiente imagen, donde se ve la gran importancia del potasio en esta fase.

Importancia del potasio en tomate de industria

Equilibrio recomendable: NPK 1-0-7

Aplicaremos 14 kg/ha de N y 100 kg/ha de K.

Lo podemos aplicar de la siguiente forma, pudiendo sustituir cualquier elemento por otros de distinta naturaleza, simplemente calculando su riqueza.

  • Nitrato potásico: 217 kg/ha

No aportamos nada de nitrógeno porque ya se cubren las necesidades con el nitrato potásico. 

En total, la suma de todos estos aportes cubrimos 175-180 kg/ha de nitrógeno, 100 kg/ha de fósforo, 280 kg/ha de potasio y 20 kg/ha de calcio, suficiente para obtener 100-120 t/ha de tomate de industria.

Saludos.

Mercanatura

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