Guía completa del abonado de la lechuga

Guía completa del abonado de la lechuga

Nos encontramos con uno de los cultivos más cultivados y consumidos del mundo. Es la reina de las ensaladas y uno de los productos más fáciles de consumir. Por tanto, es importante conocer a fondo el abonado de la lechuga. 

En lo que respecta a la agricultura, la lechuga es una planta sencilla de cultivar pero llevando un control adecuado del riego y la fertilización.

Al menos en invierno, los nutrientes han de estar en todo momento disponibles para que su crecimiento no se detenga. Las condiciones ambientales no son lo más adecuadas y, por tanto, en cuanto a las labores culturales no podemos tener fallos.

Entre las variedades de lechuga más comunes podemos encontrar Iceberg, Romana, Trocadero, Hoja de roble, Lollo blanco, Lollo rosso, etc.

Las necesidades nutricionales de todas estas suelen ser las mismas, variando en la forma de riego y la concentración por etapas de los nutrientes, ya que algunas son de recolección más temprana o tienen un ciclo más largo o más corto según el caso.

Guía completa del abonado de la lechuga

Fases de crecimiento y desarrollo de la lechuga

A la hora de abonar la lechuga, podemos distinguir distintas fases fenológicas. El papel del nitrógeno es importante y tenemos que saber cómo controlarlo dependiendo de la fase de desarrollo de la lechuga.

  • Fase inicial: corresponde a la germinación de la lechuga y las primeras etapas vegetativas. Normalmente esta etapa suele suceder en el semillero.
  • Fase de desarrollo: etapa que abarca desde que realizamos el trasplante (después de semillero) hasta que se forma la roseta de la lechuga.
  • Fase de acogollado: cuando tenemos la roseta de la lechuga hasta que se forma un cogollo completo.
  • Fase de reproducción: una etapa donde termina el acogollado y empieza el espigado o formación del tallo floral. Desde el punto de vista agronómico, esta fase sólo nos interesa en caso de que queramos aprovechar las semillas.

¿Cuánto dura el cultivo y el abonado de la lechuga? 

El cultivo y abonado de la lechuga está determinado por el clima.

Como existen distintas variedades, cada una se adapta a distintos ciclos en función del calor o frío que haga.

Para las variedades de ciclo corto, dicha fase dura entre 50 y 70 días en verano y 80 a 90 días en primavera.

Para variedades de ciclo largo, es decir, aquellas que se cultivan en los meses fríos, el cultivo de la lechuga puede durar 100 y 120 días en invierno y 90 a 100 días en otoño.

Absorción de nutrientes por la lechuga

No todos los nutrientes que necesita un ciclo de lechuga se los tenemos que aportar al suelo. Otros los puede obtener directamente del suelo o del aporte inicial de materia orgánica (un aporte nada despreciable).

Vamos a ver, elemento por elemento, el comportamiento de cada uno y su absorción en el abonado de la lechuga. 

Nitrógeno en el abonado de la lechuga

De todo el nitrógeno disponible en el suelo, la mayor parte lo aporta la materia orgánica en su mineralización.

Dependiendo del riego que se de o de la lluvia, tendremos una parte proporcional de fase amoniacal (NH4+) fijada en el complejo coloidal y la forma nítrica (NO3-) libre en el suelo o lixiviada.

Por tanto, los mayores aportes los tenemos que hacer en forma nítrica, la forma de nitrógeno que más es absorbida por las plantas.

La planta absorbe nitrógeno desde el momento de trasplante, teniendo una asimilación ascendente hasta la fase de recolección.

Pongamos una lechuga de ciclo largo, 120 días y la más común, iceberg. Así se distribuye la absorción de nitrógeno.

  • 1ª y 2ª semana desde trasplante: 1 UF/ha o 1 kg/ha de nitrógeno (eq. a 2.89 kg nitrato amónico 34,5%).
  • 3ª y 4ª semana desde trasplante: 4 UF/ha o 4 kg/ha de nitrógeno (eq. a 11.59 kg de nitrato amónico 34,5%).
  • 5ª y 6ª semana desde trasplante: 6 UF/ha o 6 kg/ha de nitrógeno (eq. a 17.39 kg de nitrato amónico 34,5%).
  • 7ª y 8ª semana desde trasplante: 9 UF/ha o 9 kg/ha de nitrógeno (eq. a 26 kg de nitrato amónico 34,5%).
  • 9ª y 10ª semana desde trasplante: 12 UF/ha o 12 kg/ha de nitrógeno (eq. a 34.78 kg de nitrato amónico 34,5%).
  • 11ª y 12ª semana desde trasplante: 18  UF/ha o 18 kg/ha de nitrógeno (eq. a 52.17 kg de nitrato amónico 34,5%).
  • 13ª y 14ª semana desde trasplante: 20 UF/ha o 20 kg/ha de nitrógeno (eq. a 57.97 kg de nitrato amónico 34,5%).
  • 15ª y 16ª semana desde trasplante: 25 UF/ha o 25 kg/ha de nitrógeno (eq. a 72.46 kg de nitrato amónico 34,5%).

importancia del nitrógeno en el abonado de la lechuga

Fósforo en el abonado de la lechuga

La lechuga absorbe el fósforo en forma de fosfato monovalente (PO4H2) aunque también encuentra otras formas de absorción menos importantes.

Es utilizado en cantidades abundantes en la fase de enraizamiento y germinación de semillas, ya que favorece la acumulación de reservas.

Cuando la planta se encuentra en situación de estrés (frío, agua fría, etc.), la planta absorbe buena cantidad de fósforo que ha de estar en condiciones disponibles para facilitar el aumento de tamaño.

Sin embargo, en el caso general de la lechuga, su consumo es reducido y las cantidades aportadas no debe ser muy altas.

Hagamos un estudio de asimilación del fósforo en el abonado de la lechuga según en la fase de plantación donde nos encontremos.

  • 1ª y 2ª semana desde trasplante: 0,1 UF/ha o 0,1 kg/ha de fósforo (eq. a 0.2 kg de ácido fosfórico).
  • 3ª y 4ª semana desde trasplante: 0,2 UF/ha o 0,2 kg/ha de fósforo (eq. a 0.38 kg de ácido fosfórico).
  • 5ª y 6ª semana desde trasplante: 0,5 UF/ha o 0,5 kg/ha de fósforo (eq. a 0.96 kg de ácido fosfórico).
  • 7ª y 8ª semana desde trasplante: 0,8 UF/ha o 0,8 kg/ha de fósforo (eq. a 1.54 kg de ácido fosfórico).
  • 9ª y 10ª semana desde trasplante: 1 UF/ha o 1 kg/ha de fósforo (eq. a 1.92 kg de ácido fosfórico).
  • 11ª y 12ª semana desde trasplante: 2,5 UF/ha o 2,5 kg/ha de fósforo (eq. a 4.8 kg de ácido fosfórico).
  • 13ª y 14ª semana desde trasplante: 4,5 UF/ha o 4,5 kg/ha de fósforo (eq. a 8.65 kg de ácido fosfórico).
  • 15ª y 16ª semana desde trasplante: 6,3 UF/ha o 6,3 kg/ha de fósforo (eq. a 12.11 kg de ácido fosfórico).

Potasio en el abonado de la lechuga

El potasio es un elemento de gran movilidad y absorción por la lechuga. Se absorbe en forma iónica (K+) y la materia orgánica, en su proceso de mineralización, aporta bastante cantidad de este elemento.

Es, sin duda, el nutriente más consumido por la planta, por encima del nitrógeno. Su consumo está entre los 150 kg/ha de potasio en variedades menos vigorosas y 200 kg/ha de potasio en las más vigorosas y grandes.

Hagamos de nuevo un estudio de distribución en la absorción de potasio en el abonado de la lechuga.

  • 1ª y 2ª semana desde trasplante: 1,5 UF/ha o 1,5 kg/ha de potasio (eq. a 3.26 kg de nitrato potásico).
  • 3ª y 4ª semana desde trasplante: 4,5 UF/ha o 4,5 kg/ha de potasio (eq. a 9.78 kg de nitrato potásico)
  • 5ª y 6ª semana desde trasplante: 6 UF/Ha o 6 kg/ha de potasio (eq. a 13 kg de nitrato potásico).
  • 7ª y 8ª semana desde trasplante: 16,2 UF/ha o 16,2 kg/ha de potasio (eq. a 35.21 kg de nitrato potásico).
  • 9ª y 10ª semana desde trasplante: 24.3 UF/ha o 24,3 kg/ha de potasio (eq. a 52.8 kg de nitrato potásico).
  • 11ª y 12ª semana desde trasplante: 44,5 UF/ha o 44,5 kg/ha de potasio (eq. a 96.74 kg de nitrato potásico).
  • 13ª y 14ª semana desde trasplante: 46 UF/ha o 46 kg/ha de potasio (eq. a 100 kg de nitrato potásico).
  • 15ª y 16ª semana desde trasplante: 59.7 UF/ha o 59,7 kg/ha de potasio ( eq. a 129.78 kg de nitrato potásico).

La equivalencia de nitrato potásico se refiere a las unidades fertilizantes de potasio, ya que este fertilizante también aporta nitrógeno.

Importancia del potasio en el abonado de la lechuga

Calcio en el abonado de la lechuga

El calcio es otro elemento vital para el desarrollo de la lechuga. Su carencia invita a la aparición de tip burn o quemaduras en los bordes.

Hay que contar con que el agua puede aportar mucha cantidad de calcio y otros elementos, pero también con la regla de absorción, por el cual si el calcio no se encuentra al menos al doble de concentración del magnesio no se absorberá.

El calcio se absorbe en forma de catión Ca2+ y en el mercado podemos encontrar distintas formas de aportar este elemento. La más conocida, sin duda, el nitrato cálcico.

  • 1ª y 2ª semana desde trasplante: 0,45 UF/ha o 0,45 kg/ha de calcio (eq. a 1,66 kg de nitrato cálcico).
  • 3ª y 4ª semana desde trasplante: 1 UF/ha o 1 kg/ha de calcio (eq. a 3.70 kg de nitrato cálcico).
  • 5ª y 6ª semana desde trasplante: 2 UF/ha o 2 kg/ha de calcio (eq. a 7.4 kg de nitrato cálcico).
  • 7ª y 8ª semana desde trasplante: 4 UF/ha o 4 kg/ha de calcio (eq. a 14,8 kg de nitrato cálcico).
  • 9ª y 10ª semana desde trasplante: 5,5 UF/ha o 5,5 kg/ha de calcio (eq. a 20.3 kg de nitrato cálcico).
  • 11ª y 12ª semana desde trasplante: 8 UF/ha o 8 kg/ha de calcio (eq. a 29.62 kg de nitrato cálcico).
  • 13ª y 14ª semana desde trasplante: 10 UF/ha o 10 kg/ha de calcio (eq. a 37 kg de nitrato cálcico).
  • 15ª y 16ª semana desde trasplante: 12 UF/ha o 12 kg/ha de calcio (eq. a 44.44 kg de nitrato cálcico).

Magnesio en el abonado de la lechuga

El magnesio, al igual que el calcio, también se absorbe en forma iónica, Mg2+. Es un elemento muy móvil en la planta pero compite con otros cationes como el calcio, el potasio o el sodio.

Es normal que cuando se aportan grandes cantidades de potasio buscando la maduración de un cultivo, los niveles de calcio bajen subitamente.

Vamos a ver cómo se distribuye el magnesio en la planta durante todas las etapas de su desarrollo.

  • 1ª y 2ª semana desde trasplante: 0,2 UF/ha o 0,2 kg/ha de magnesio (eq. a 1.20 kg de sulfato de magnesio).
  • 3ª y 4ª semana desde trasplante: 0,5 UF/ha o 0,5 kg/ha de magnesio (eq. a 3.01 kg de sulfato de magnesio).
  • 5ª y 6ª semana desde trasplante: 0,7 UF/ha o 0,7 kg/ha de magnesio (eq. a 4.21 kg de sulfato de magnesio).
  • 7ª y 8ª semana desde trasplante: 1,5 UF/ha o 1,5 kg/ha de magnesio (eq a 9.03 kg de sulfato de magnesio).
  • 9ª y 10ª semana desde trasplante: 1,5 UF/ha o 1,5 kg/ha de magnesio (eq a 9.03 kg de sulfato de magnesio).
  • 11ª y 12ª semana desde trasplante: 2,5 UF/ha o 2,5 kg/ha de magnesio (eq. a 15 kg de sulfato de magnesio).
  • 13ª y 14ª semana desde trasplante: 3,5 UF/ha o 3,5 kg/ha de magnesio (eq. a 21.08 kg de sulfato de magnesio).
  • 15ª y 16ª semana desde trasplante: 4,5 UF/ha o 4,5 kg/ha de magnesio (eq. a 27.11 kg de sulfato de magnesio).

Los datos y cálculos han sido realizados partiendo de la base bibliográfica de Rincon Sánchez.

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