Errores de principiante del huerto urbano

brooklyn grange 3 huerto4 cosas a tener en cuenta antes de empezar para no equivocarnos

Cada vez más y más vemos tomateras, cebollas, lechugas, pepinos y diversas hortalizas en las jardineras de los balcones, en vez  plantas ornamentales de todo tipo. Es todo un grito al cambio. ¿Por qué cultivar flores pudiendo cultivar comida?. ¡Ojo!, sin despreciar ni mucho menos el cultivo de flores. Vamos a ver qué nos puede pasar como “novatos” cuando decidimos plantar tomates en vez de geranios en nuestro balcón. 

Orientación del balcón

Resulta muy obvio cuando ya tienes algo de experiencia en jardinería u horticultura, pero créeme que no es tan habitual pensarlo cuando estás empezando. El balcón siempre da posibilidades para cultivar lo que sea, pero parémonos un poco con la orientación. Los balcones en los patios de luces… aunque se llamen patios de luces, poca van a recibir así que descartados excepto para plantas de mucha sombra que no suelen ser las del huerto.

Ten en cuenta las barreras visuales de tu horizonte para que veas si el edificio de enfrente te tapa el sol a las pocas horas. Esto puede mermar el desarrollo de las plantas. Normalmente los pisos altos reciben más luz que los bajos y la orientación adecuada suele ser la sur o sureste, o suroeste. Menos la norte norte, siempre puedes intentar plantar algo, por poco que sea.

El peso de la tierra de un huerto urbano

Lo hemos mencionado en varias ocasiones y no nos cansaremos de decirlo. Para un balcón no hay problema porque el espacio para macetas es muy limitado y el peso se soporta de sobra, pero en una terraza de por ejemplo 50 m², no podemos cubrir con macetones llenos de tierra un montón de superficie, porque los forjados no aguantan todo lo que uno pueda pensar. Hemos de tener en cuenta este factor antes de empezar a subir sacos de sustrato por el ascensor.

Aquí tienes un artículo en el que se mencionan los aspectos constructivos de cubiertas vegetales en azoteas. Es interesante para saber cuánto peso estamos haciendo soportar a la estructura de nuestra terraza.

La profundidad y los espacios de desarrollo

Este es otro punto importante que no se suele tener en cuenta. Muchas veces pensamos que con tierra, agua y compost, nos crecerá de todo. Hay que matizar. Los sistemas radiculares de cada cultivo son muy distintos, tienen mayor o menor fuerza y su desarrollo en profundidad o en horizontalidad va a ser muy diferente. Las lechugas, por ejemplo, son un cultivo con una relación sistema aéreo, sistema radicular muy descompensada. Tiene muy poca raíz y una jardinera es perfecta para su cultivo sin mayores problemas. Ten en cuenta que las jardineras comunes no tienen más de 20 cm de profundidad.

Todos los cultivos de los que aprovechemos las partes radiculares (patata, zanahoria, remolacha…) quedan descartados, en principio para jardineras normales. Sus tamaños pueden ser muy raquíticos y puede que no tengamos lo que en un principio pensábamos que podíamos conseguir. Para ello necesitamos un volumen mayor de maceta. Por ello los espacios de cultivo así como los marcos de plantación son importantes. En jardineras, los marcos de algunos cultivos pueden reducirse un poco si el sustrato elegido para su cultivo está muy bien nutrido y es de buena calidad.

huerto jardineras

Foto de: burbuja.info

Si el espacio del que dispones es algo mayor, como el de una terraza, entonces puede plantearte cultivar en macetones, que te aseguran una profundidad de 30 a 50 cm, más que suficiente para la mayoría de cultivos. Otras opciones disponibles son sacos de tela con sustrato que han ido apareciendo en los últimos años. Están las mesas de cultivo y otras decenas de soluciones que han ido saliendo e irán saliendo.

mesa de cultivo. Huerto en casa

Mesa de cultivo. Fuente: ecohortus.es

Las siembras

Sembrar un tomate directamente, a la intemperie en un clima frío en pleno marzo es algo que puede sonar a locura, pero os aseguro que se comete ese error de novato. Hoy, gracias a Internet, el acceso a la información es inmediato y extensísimo. Esto permite obtener información de cómo cultivar un huerto en tu balcón o terraza, pero hace unos años, esto no era tan fácil y había que acudir a amigos, familiares o escasos libros para tener una primera idea de lo que se nos venía encima. Y el que no tenía amigos, tenía que experimentar. Ensayo y error, que, aunque lento, es el sistema de aprendizaje por excelencia.

Este comentario viene a cuento porque hoy, podemos saber qué cultivos se pueden sembrar directamente o cuales necesitan de una siembra protegida y/o posteriores repicados y trasplantes hasta acabar en la maceta definitiva. Además, con los numerosos calendarios de cultivo desplegados por mogollones de blogs páginas, sabremos exactamente, en función de nuestro clima, cuándo plantarlos.

Los riegos y los drenajes del huerto urbano

Son necesarios, pero no será la primera vez que alguien llena una jardinera de sustrato y no hace ni un solo agujero de drenaje. Se le mueren los cultivos y cree que es por cualquier otra cosa. Muy recomendable poner un centímetro o dos de grava en el fondo antes de poner sustrato y un par de agujeros en las jardineras o macetas para permitir que el agua sobrante percole y no se sature el sustrato.

recipiente cultivo en azoteas huerto urbano

Fuente: ecologistas en acción de las Palmas de Gran Canaria

El riego quizá sea el menor de los problemas. La ventaja de tener un huerto en el balcón de la vivienda habitual, es que pasamos muchas horas en ella y siempre podemos ocuparnos de regar con regadera con cierta asiduidad, en función de lo que pida el cultivo. No es como en el caso de un huerto, que los que somos “urbanitas” hemos de automatizarlo o tirar litros de combustible en ir con el coche a regar. Esa última opción además de cara, es contaminante y no genera ningún beneficio, te lo aseguro.

Esperamos que con estos pequeños consejos, empieces con buen pie tu huerto en el balcón o azotea.

Un saludo de Agromática.

Mercanatura

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