¿Necesitas colores vivos? Prueba el cultivo del amaranto

Cultivo del amarantoCultivo del amaranto, especial para climas fríos y suelos pobres

Volvemos a ponernos al día con las fichas de plantas. En esta ocasión nos toca hablar del amaranto, que seguro os sonará a muchos de vosotros. Nuestra intención es realizar un análisis agronómico de sus cualidades, así como contar las técnicas de cultivo que llevarán a tener una gran planta. Bienvenidos al cultivo del amaranto.

Pongámonos un poco al día con el amaranto. Es un género de plantas (Amaranthus) pertenecientes a la familia Amaranthaceae. En esta familia encontramos alrededor de 2.400 especies.

Como curiosidad deciros que según la nueva clasificación de plantas (clasificación filogenética APG) insertan a la famiilia o subfamilia Chenopodioideae dentro de esta, por lo que aquí también incluiríamos la remolacha o la espinaca, unos cultivos muy interesantes para el huerto.

Si tuviéramos que escoger algunas de las especies más conocidas y cultivadas de este género diríamos 3:

  • Amaranthus caudatus 
  • Amaranthus cruentus
  • Amaranthus hypochondriacus

Sus propiedades han sido contrastadas por su extenso cultivo, que data de más de 4.000 años. Su domesticación fue pronta, pues descubrieron el gran poder alimenticio que se podía obtener, con unas labores de cultivo sencillas.

El clima en el cultivo del amaranto

En cuanto al clima, resiste muy bien los entornos fríos. No tiene problemas en crecer en lugares donde hay mucha humedad, ya sea porque la tierra no drena como debiese o bien porque llueve mucho (típico de climas tropicales).

También tiene un amplio nivel de adaptación al clima, donde se ha visto cultivado con éxito tanto a nivel costero como en alta montaña. De hecho, también hay que destacar su resistencia a la salinidad.

Para germinar, las semillas requieren mucho calor, en torno a los 35 ºC. Sin embargo, durante su cultivo puede crecer bajo temperaturas en torno a los 8 ºC, en incluso valores puntuales de 4 ºC, sin llegar a detener su crecimiento o sufrir daños por frío.

Amaranthus caudatus

Amaranthus caudatus.  Fotografía: Dinkum

Características del suelo

El amaranto tiene el beneficio de crecer en suelos pobres, aquellos que carecen del suficiente porcentaje en materia orgánica y, por tanto, no pueden considerarse como fértiles.

Puede sembrarse o bien directamente o mediante semillero o almácigo. Sin embargo, si las condiciones climáticas no son malas, se suele optar por la primera opción. Una condición especial es que el suelo esté convenientemente húmedo para recibir a la semilla, o bien regarlo inmediatamente después de plantar.

El marco de siembra común suele dejar una separación de 10 cm entre planta y planta. Si al principio las dispones más recogidas, más tarde, una vez la planta haya germinado, puedes hacer un repicado.

Si decides, por el clima, introducirlas previamente en un semillero o cultivarlas en macetas, puedes hacer el trasplante cuando la plántula haya crecido al menos 10 cm.

Dosis de abonado y riego

Aunque es capaz de crecer en suelos pobres, es decisión tuya añadir algo de materia orgánica al cultivo. Las necesidades en nitrógeno y fósforo son mayores que las de potasio, por lo que si quieres un crecimiento rápido y un buen desarrollo desde su estado juvenil, un aporte de abono en la época de crecimiento servirá para evitar carencias y problemas.

Con respecto al riego, tiene un doble efecto. Por un lado, está acostumbrado a zonas donde la humedad y la lluvia son frecuentes. Pero por otro lado, también resiste adecuadamente el estrés hídrico. Sus raíces son capaces de absorber agua donde otras plantas no pueden hacerlo, incluso extrayendo agua a 1,5 metros de profundidad.

Tiene un metabolismo C4 (vía de 4 carbonos), por lo que realiza un uso bastante más eficiente que el de una planta con vía de 3 carbonos. Necesita las 3/5 partes de una planta de ese tipo para producir la misma masa vegetal.

¿Por qué es tan importante el amaranto en la agricultura?

cultivo del amaranto

Amaranthus cruentus. Fotografía: Stan Shebs

Si algo se ha mantenido desde hace más de 4.000 años es porque su interés es indiscutible. A día de hoy se le sigue dando la misma importancia que las grandes civilizaciones antiguas le daban. Eso, claro está, es por algo.

Ese algo os vamos a decir en qué consiste:

  • Genera una producción excelente y un gran contenido vegetal, ideal para la alimentación animal.
  • Posee un gran contenido en proteínas y aminoácidos esenciales, tanto sus semillas como sus hojas.
  • A parte de su potencial nutricional, es una planta vistosa, utilizada como ornamental en parques y jardines.
  • Crece muy bien en entornos tanto secos como húmedos y suelos pobres.
  • La amarantina, un extracto del amaranto, se utiliza como colorante alimentario.
  • Tiene algunas propiedades medicinales.

Posibles plagas y enfermedades en el amaranto

Dependiendo de la humedad ambiental, el amaranto es susceptible de ser infectado por las siguientes enfermedades:

  • Mancha negra
  • Rhizoctonia
  • Roya blanca (Albugo bliti)
  • Oidio (Erysiphe sp.)
  • Fusarium sp.
  • Esclerotiniosis (Sclerotinia sclerotiorium)
  • Cercosporiosis (Cercospora brachiata, Cercospora sp.)

Entre las plagas, también puede verse afectado por:

  • Polilla del amaranto (Herpetograma bipunctalis)
  • Polilla de la hoja (Eurisacca melanocampta)
  • Polilla de la soja (Pseudoplusia includens)
  • Pulgones (Aphis spp, Myzus persicae)
  • Gorgojos (Contrachelus seniculus)
  • Escarabajos (Calligrapha curvilinea)

Un saludo. Agromática.

Mercanatura

Leave a Reply

1 comentario

Next ArticleSíntomas y tratamientos ecológicos de las plagas